sábado, 18 de abril de 2015

117. Canicas...

Quizás sea el miedo de escribirte porque seas real.

Porque seas serenidad y suspiro.
Porque hayan lunas y lunares de colores... Y sonrisas... Y un idioma que solo nosotros dos hemos llegado a comprender... No lo sé.

Amor-odio. Pasa tan rápido el tiempo... Y me descubro de golpe, sin pensarlo... Rodeando fuerte tu cuerpo, con los ojos bien cerrados, parando el tiempo en tu pecho.  Y dos fueron los segundos que tardamos para mirarnos diferente...

Las manecillas del reloj duelen, como una duda que se cuela en nuestro aliento... Como un adiós entre los dientes.

No saber cuándo dejó de ser suficiente... Cuándo la luz dejó de visitar nuestras miradas... No saber cuándo demonios vino el miedo a nosotros, para quedarse dentro. 

Y solo quiero darle 20.000 puñaladas a nuestros demonios... Poder hacernos más bien que daño. 

Poder ser sin más...  y ojalá volver a encontrarnos. Que vuelvas tú o lo haga yo cuando más falta nos hagamos... Ojalá te quedes para poder seguir haciendo nuestro tanto arte....

Y sí, los ojalá serán casualidades, como tantas tuvimos...

Museos, frío, arte, helado, cazasueños, anillos, canicas, manos, museos, estrellas fugaces, abrazos, música, libros, gatitos, locura, lunares, besos, vidas, magia... Y un largo etcétera digno de no ser olvidado nunca...  Digno de continuarlo.

Gracias, te quiero...
Nos abrazamos pronto...
Cuando todo sea más fácil... O quizás mañana.

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...