Desaparecía por miedo, me llenaba de dudas.
Dejaba morir de hambre ese sentimiento nuevo que estaba creciendo dentro de mí.
Me marchaba con el fin de creerme de una vez que te había olvidado, pero eso no es verdad.. .
Te he esperado, te he querido. Dos palabras estúpidas para estos tiempos. Para una chica como yo, que todo lo vive cuando NO ES EL MOMENTO.
Espero, que algún día llegues hasta aquí y no sea tarde, coliflower.
Con todas las fotos que no hicimos, los besos que dejé olvidados, todos los planes que se quedaron en el olvido.
Espero no ser del todo olvido, por eso me escribo.
Para recordarme lo mucho que me costó aprender a despedirme cuando a cada traspiés te tenía en frente.
A cada soplo de vida estabas a mi lado.
Ese "piti" que nunca duró cinco minutos.
Supongo que para cuando se publique esto, serás anécdota y yo arista.
Supongo que el olvido es más fácil cuando dejas que vuele, cuando no te lo guardas... cuando no te callas ni una puta palabra.
Te quise, un poco y un tanto quizás.
Gracias y hasta la vida.
Porque, coliflower.... nos pilló el atardecer y la vida; huimos del amanecer y vivimos.
Porque no hay nada más natural que quererse, como dicen algunas canciones...
Pero no era el momento, aún no he aprendido despedirme y no sé si quiero... por lo menos, creo que ya algo más entiendo.
Buen viaje.