miércoles, 30 de mayo de 2018

Se ha hecho invierno en mi verano

Ha llegado con prisas el verano, algo me dice que no estoy preparada para dejarlo que entre. 

Es pleno verano: alguna nube dibuja este cielo lleno de estrellas. 

Y yo estoy aquí temblando. Mientras llaman a mi puerta y me escondo con la excusa de una agenda demasiado apretada y una vida que se pasa de adulta. 

Y yo aquí, me siento en el borde del precipicio de mis silencios soltando lo que me niego a soltar incluso cuando tengo la posibilidad de ser libre. 

Y yo aquí, pulsando fuerte estas teclas, que son lo único que me queda de este vacío de palabras. De este cielo que pinto con los recuerdos. 

Y yo aquí, quieta y efímera... siento a la vez como si los sentimientos se hubiesen convertido en arrugas... 

Y AQUÍ ESTOY, la anécdota del instante que recuerdas a destiempo. 

Los trozos que nunca pensaste que tenías se vuelven en tu contra, todos de golpe... cuando te encuentras con una mirada que quiere abrazarte... 

y tú, como una niña asustada, juegas al escondite del corazón... No vaya a ser que lo encuentren y luego vuelvan a decirte no pasó nada, que ninguno dijo que sentir era un riesgo. 

domingo, 27 de mayo de 2018

ANTINOVIOS

Si fuera la Rae nos definiría como:

"ANTINOVIOS: dos personas que viven la vida al máximo, unidas para exprimir cada instante como si fuera el último. Érase de esas personas que parecen pareja pero obviando el sentimiento de amor romántico y pasional. Transgrediendo la emoción hasta en la sencillez de un piti, lleno de música y poesía, en un coche mientras pasan estrellas fugaces, o explorando el mundo sin otro mapa que no sea la mirada. "

Somos amigos, pero no sin más... Desde el principio hemos sido la "pesadilla indocional" del otro, esas ganas de matarnos, esa aceptación infinita que para mí significa la amistad.

Durante los últimos tiempos hemos estado ahí, a cinco minutos de distancia en cada momento aunque estuviésemos en la otra punta.

Esas llamadas, esos pitis que nunca duraron cinco minutos, esas veces que nos rompieron y nosotros fuimos poniendo las piezas de cada uno en el sitio que les correspondía...

Las veces que nos escapamos a cualquier lugar ya fuera a la playa, a la montaña, a hacer fotos o a tomarnos un café... 

Eso que decidimos un día diciendo "ya que no vamos a ser novios nunca, seamos antinovios" al final se ha convertido en una aventura increíble, de seguir siendo amigos a pesar de todo, pero con la emoción que nos caracteriza de hacer única esta vida.

Hoy me toca aprender a despedirme... Como tantas veces he escrito, ya que mi talón de aquiles es el que se va... No me imagino mi paracaídas a 9.000 km de distancia.... Ni siquiera creo que los pitis vuelvan a saber igual...

Pero toca volar, crecer... Es tu turno, tu momento. Y yo, aquí queda escrito que no desapareceré... Que la vida es un cigarro que no se debe apagar.. Y si tengo que enviarte fuego por correo, ya me inventaré la manera de que llegue.

Que has sido y serás para mí una de las mejores antihistorias de mi vida, con el anticine, con esa peculiar manera que tenemos de querernos sin tocarnos. 

Explicar qué es un "Antinovio" es complicado, es como la palabra gringoringuinga.... Eres capaz de imaginarla incluso, de darle significado, puedes imaginarla... Pero al fin y al cabo es ponerle nombre a lo que desde dentro de ti crees y creas....

Y nosotros hemos creado esta antihistoria... Siendo lo que nunca seremos, pero siendo más que nunca.

Gracias por todas la veces que me has conducido a tantos momentos increíbles, todas las veces que nos hemos rehecho, haciendo de lo cotidiano algo increíble.

Te toca volar... Y yo, orgullosa de ti, espero seguir viviendo esa parte de tu aventura en forma de historia que continúa en la distancia....

La vida es reinventarse... Y yo cojo el cielo entre mis manos y escribo "antidistacia" como prólogo de la segunda parte de esta historia.

Te quiero, es un hecho.

Te echaré de menos, sin duda... "Pero ni un año es mucho tiempo.. Ni casi 9.000 kilometros son suficientes."

Gracias por tanto como trajiste a mi mundo. Por todo lo que me enseñas, pero sobre todo por todo lo que nos espera...

"Prepárate, en cinco minutos estoy en tu puerta".

sábado, 19 de mayo de 2018

Gatos que se pelean

Ahora mismo, dos gatos se están peleando en la calle. Mientras nosotros miramos en silencio las discontinuidades del momento.

Paralelos en vida y en caminos, sin rumbo fijo ni sosiego para poder mirarnos a la cara.

Maullamos a alguna luna incandescente que nos ha dado la espalda por tener tanta prisa, tantas lunas.

Vivimos como gatos, que  duermen en los parques donde nosotros, una vez, nos creímos eternos.

Alguien grita en la puerta de ese bar donde alguna vez cruzábamos vida, parecen felices... Pero están ebrios del momento sin importarles realmente la trasciendencia de los hechos, que hoy se miran, que mañana se habrán olvidado.

Y aquí estoy, con el freno de mano echado ante tanto ruido vacío de palabras... Sin llegar a recordar el día que vendimos la cobardía por un penique...

Y aquí estoy, un tanto perdida dentro de mis adentros, que algo me dice que tiene sentido... Que no todo puede ser real....

Que aún quedan algunos de los que no se han rendido, comienza la revolución en este momento...

Los gatos se enlazan, los del bar han comenzado a hablar serenos sobre sus motivos....

Y yo he arrancado el motor de nuevo, el semáforo está en verde... Puedo pisar de nuevo el acelerador de los sentimientos... Tengo el seguro a todo riesgo, seguro que en el taller, si me rompo, tienen repuesto.

Vamos allá.

lunes, 14 de mayo de 2018

Besos con permiso

"Puede que llegue un día en el que mis besos sean con permiso y sin perdón."

Nos llenamos de otras personas sin pedir permiso, sin dar explicaciones damos y nos entregamos, y está bien...

Pero cuando te entregas, el perdón se olvida cuando lo has conseguido todo, cuando te has llenado de otra persona ya no merece la pena dejar cinco minutos para ni siquiera decir "oye, contigo sentí". 

Nadie admite casi nunca que siente. Parece que nos avergonzamos de que algo nuevo crezca dentro y nos haga sentir vulnerables, desaparecemos como si fuésemos fantasmas. 

Y tenemos la excusa de protegernos con el "se daba por hecho, porque no dije lo contrario". 

Vivimos mucho, pero bien es cierto que no dejamos de llenarnos de vacío. 

Sostenemos entre nuestras manos un trozo de ser y luego preferimos lanzarlo a un precipicio llamado Olvido, obviando que esas personas ahí sintieron, que los dos dos fuimos partícipes de la emoción que nos hizo presos por un instante del momento. 

Bautizamos a las personas con otros nombres, con el fin de que su verdadero nunca exista en nuestras vidas y nos creemos fugaces como las estrellas con la certeza de que, como mucho, solo una persona pudo vernos, uno de los dos.

Nos hemos robado los besos que ya no nos quedan, disfrazamos de verdad la mentira de la certeza que te dice desde dentro que no todo lo que crees es cierto.

Y nos creemos invulnerables a los sentimientos bajo corazas de frialdad y argumentos que se desmienten con la mirada, y está bien.

Es lo que nos toca vivir en este momento y no podemos hacer nada para remediarlo, aceptar la realidad de la decisión candente de fuego frío que nos congela.

Aceptar, que hemos decido vivir a medias, que el miedo es nuestro mejor sayo y nos maquillamos de valientes.

Pero con la emoción el maquillaje se corre, y asoman las verdades como la carcajada de la cosquilla, esa que te encuentra de golpe y te hace sentir vivo.

Vivimos así, y está bien.

Somos nosotros los que lo hemos decidido, pero yo ya me cansé del juego de los besos esos que te encuentran y te desbaratan la vida.

Ahora: los besos con permiso y sin perdón.

No inoportunes mi esencia con tus miedos.

No pidas perdón a mis sentimientos con mentiras.

Ya no creo que esa decisión tomada fuera la acertada; estamos sintiendo.

Esta es mi certeza: aquí siento. ¿Y tú?

Una sonrisa para ti, que no serás

Tengo una sonrisa, una sonrisa hacia la persona a la que una vez hace meses amé.

Esa persona que te cruzas por la calle, en un instante de prisas, de pronto únicamente sonríes, te sonríe y algo en tu corazón te dice: "aquí amaste".

Amaste a una persona a la que tuviste que dejar ir porque los trenes nunca pasaban a tiempo, esa persona que siempre reconocerás como una debilidad, como una parte de ti, pase lo que pase, aunque pasen los mismos años que nos separan.

Esa sonrisa secreta que esconde el amor, el puro, el de la felicidad de haber amado sin remordimientos. La aceptación de que no era el momento, de que no hay dolor ni remordimiento desde aquel momento en el que aseguraste "aquí amé".

Y señalas apuntando al momento, como si fuéramos eternos a cada instante. Una reliquia de la vida que delatan nuestras miradas, de sabernos cómplices de un amor que existió pero nunca llegó a ser.

Hay personas a las que amas, sin más. Amas, sin pretender retenerlas nunca a tu lado, pero eso sí, aunque sea como un recuerdo: amarás para siempre.


Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...