domingo, 7 de junio de 2026

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate. 

Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. 

Pero quizá ese es el mensaje, aprender a bailar con el viento, jugar con los silencios y buscar una salvación 

Pero a veces la vida te prueba, te reta, te empuja si te resistes.... y luego te abraza si decides saltar y soltar. 


Volver a vacío, ¿cuánto duran los duelos? ¿Cuánto duran los vuelos? 

Estoy aprendiendo a elegirme, aunque busque desesperada las señales contrarias que me den motivos para seguir en esa dirección pero el universo me lo pone fácil. 

La vida es chula incluso cuando me siento desorientada, pero siempre encuentro la forma de volver a mí. 


Vuelvo a mi coherencia, a mi eje, a confiar en esa voz interna que es capaz de alumbrar mi camino.

domingo, 10 de mayo de 2026

Vuelvo a tener 15 años

 ¿Necesito demostrar a alguien que no es capaz de mover un dedo por mí  y demostrar que merezco la pena? 

Resulta que la A, no era de su nombre, era de ANSIEDAD. 


¿Se supone que debo negociar mi intensidad con alguien que no es claro, coherente ni contundente? 

Esa etapa ya pasó, pero duele. Duele la decepción, la desilusión, la impotencia, de no saber entenderse. 

Como dice Valeria Castro "tiene que ser más fácil el quererse". 


¿Pero quién soy yo? Nadie para ti. Pero sí para mí, por primera vez en mi vida me encuentro con unos silencios que pesan más que los míos. Será que la ansiedad es porque en este camino nos estamos equivocando, quizá es pronto para mí, quizá soy demasiado para ti. Sea como sea, sé que merezco la pena; y no tengo ninguna duda de que tú también la mereces, si no, no estaría aquí de esta forma escribiendo por ti. 

Haciéndote parte de mi historia, como cuando tenía 15 años y los "casialgo" se me quedaban colgados en el alma durante un tiempo. 


Pero esta vez es diferente, he luchado, peleado, me he abierto, he intentado aclarar los malentendidos, me he mostrado tal cual yo soy, ha sido paciente... yo que soy un huracán. 


Pero me toca rendirme, con mucha pena, retirar mi energía y mi cuerpo de tu espera. 

Ojalá todo lo grande que eres lo tuvieras de CORAJE, pero yo me rindo. 

martes, 5 de mayo de 2026

Antes de conocer a A(lguien)

 Tengo mil dudas en la cabeza, son las 6.00 a.m. y me he desvelado con un sueño. 

Mi madre me vuelve a hablar y dar lecciones como cuando tenía 13,15,16,17,18,19,20,21,22,23,24 años... Dice que vuelvo a ser la misma tonta a la que engañan, que no aprenderé nunca. 

Imagino que ella no sabe lo que es volver a vivir, volver a conocer, descubrir y elegir. No me considero una persona cobarde en términos del amor, pero es verdad que conociendo a nuevas personas están saliendo a la luz todos mis demonios de nuevo. Aunque estoy dejando morir de miedo a todos mis demonios. 

Si reconociese que soy una intensa-loca-pasional-que-busca-tenerlo-todo-bajo-control-y-que-encaje, te haría todas estas preguntas ahora que voy a conocer a alguien diferente, para, aunque nos hagamos algún sopiler, nos ahorremos en la medida de lo posible la herida. 


Ahí va: ¿Me preguntaba cómo es la casa tu abuela? ¿Qué opinas de la cocaína? ¿Qué harías si hoy fuera tu último día en la tierra? ¿Tu última semana? ¿Tu último mes? ¿Tu último año? ¿Puedes tener las cosas desordenadas? Porque yo soy un caos, aunque lo intento. ¿Qué valoras más en la vida? ¿Qué opinas de las drogas? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste? ¿Qué haces cuando tienes miedo? ¿Sabes perdonar? ¿Crees en Dios? ¿Por lo civil, por la Iglesia o sin anillo? ¿Si no hubiesen hijos, te quedarías? ¿Si hubiesen hijos cómo los educarías? ¿Qué es la fidelidad para ti? ¿Cuál es tu lenguaje del amor? ¿Eres de domir abrazado o mejor en camas separadas? ¿Bailas? ¿Qué es la coherencia para ti? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste de la risa? ¿ Cuándo fue la última vez que enamoraste? ¿Cuál ha sido la decisión más difícil que tomaste? ¿Quién es la persona más importante de tu vida? 


Tengo más preguntas que iré debatiendo cómo hacer, quizá se queden aquí para siempre, como dice mi madre: quizá seas uno de esos que vemos en la consulta que tienen mujer e hijos en casa, por eso no contesta a deshoras, o quizá seas un timador, o quizá tengas una doble vida en Cuba, o quizá no tengas tanto interés si desde el 13 de abril al 5 de mayo no has recorrido los 20kms que nos separan, o quizá seas uno de esos chicos que van despacio. 


Yo que vivo acelerando, que soy una chica rebotada, que soy agua y a veces un tsunami, que soy fuego y a veces un huracán. 

Y soy plenamente consciente de que esto es una ilusión de mi mente, que eres lo que necesitaba volver a vivir, que eras un potencial conocido, una ilusión que mi cerebro completaba al 90%, pensando que quizá sería lo mejor para poder cerrar todas las otras historias. 


Y yo, muerta de miedo, ya pienso en marcharme antes de llegar. 


Pero quizá es como me dice mi mejor amiga: quizá no sea que haya algo mal en ti o en él, es que desde el momento cero tu cuerpo te está diciendo que no y no le estás haciendo caso. 


Y esta soy yo a las 7 de la mañana mientras se ilumina mi habitación, tengo la boca mordida y una ridícula punzada en el corazón. 


Quizá no sea que quiera evitar la herida, quizá sea que esto me está tocando mi herida.


Y escuece. 

 

domingo, 26 de abril de 2026

Milán-Verona-Venezia

 Un viaje de película, con tu amiga de la infancia, dos jóvenes adultas exprimiendo los últimos meses de los veinte, bueno, un año y medio nos queda. Inspiradas en la película Come, Reza y Ama, deciden coger un vuelo con la única ansia de vivir. 

VIVIR, qué fácil suena pero qué difícil es cuando la vida adulta nos atrapa, volver a reírnos, improvisar, coquetear, hablar todos los idiomas e inventárnoslos, sentirnos divas, diosas y a la vez adolescentes en nuestra vida. Beber vino Valpolicella, buscar el mejor restaurante y encontrarlo en la puerta del hotel. Descubrir rincones sin prisa, coger trenes viajar con mochila y acabar comprando una maleta, ser las protagonistas, el sueño de nuestras niñas que justamente soñaban con vivir lo que estamos viviendo ahora. 

¿Cómo llegamos a perder eso? Esa chispa, esa magia de conectar, ese descubrir nuestros límites y sobrepasarlos, esas ganas de conocer mundo, esa ansia por vivirlo todo intensamente. La duda, el quizás, el ojalá. 


Qué suerte de casualidades causales, de miradas que nos hacen sentirnos vistas, de palabras que entran de nuevo en nuestro vocabulario: Madonnina, bacio, película, bravissima, piacere, bonico... 

No quiero que se me olvide lo que es sentirme viva, amorosa, alocada, risueña, enamorada, libre, desconocida, seductora, despierta, atenta, feliz. 


Gracias Italia , otra vez. 

Porque siempre prometo que en algún momento iré unos meses a vivirte, espero que sea en esta vida y haré por ello. 


Gracias amiga, por todo. 

Nos espera la parte dos de nuestra película.

domingo, 5 de abril de 2026

Construir desde cero

 Estoy repasando mis cimientos, haciendo la cura de cemento de mi vida. Echando de menos, días tristes, días raros, avanza la vida pero me crujen los huesos, siento cómo se contrae mi cuerpo, siento cómo cada paso que doy a veces dudo. 


¿Me estaré equivocando? Ojalá tener las certezas de que las decisiones que tomamos son las que nos acercan a nuestro mayor bien. 


Pero estoy que necesito más tiempo, más momentos de volver a mi eje, conectar con mi esencia. 


Intentar seguir las señales de mis pies, volver al inicio. Recapitular cada parte de mí que se rompió y no sé muy bien cómo encontrarla 

Cuando una mujer se corta el pelo

 He vuelto a cortarme el pelo por las clavículas, intento volver lentamente a esa esencia mía, libre,  juguetona, valiente. Pensaba que quería melena larga pero prefiero melena al viento, poco a poco me voy enamorando cada vez más de mí de nuevo, cada vez vuelvo a mí sexy y divertida. Siento que es el principio de muchos momentos, volver a escribir mis versos, volver a temblar de miedo y de frío. Volver a reconocer cada parte de mí que desconozco. 


Pero tiene que haber algo más grande en todo esto que nos arranca la piel, que nos hace mudarnos de piel. Va cambiando nuestra manera de mirar el mundo, te suelto a ti de todo este maremoto de emociones obtusas. 


Hoy encontré un escrito de mi yo de 2024 en octubre, donde me sentía triste y cansada, con miedo de que mi historia con J. no saliese bien, joder cuánto miedo, cuánto tiempo... Me sentía ya entonces tan sola, tan desconectada de mi exterior, ya comencé a dudar ahí de los parasiempre y la comodidad, el conformismo. 

Porque me sentía tan sola pero en realidad es que siempre aprendí que todo tenía que hacerlo, pero siempre tuve que aprender a soltar, amigas que ya no lo son, amores que ya no serán. Sentirme siempre la que se queda con el dolor y la duda, sentirme siempre la ridícula de la historia, la que no termina de entenderse, la que no hay quien la entienda. 


Sé que mis guías están por ahí mostrándome el camino, sé que están cerca de mí intentando darme lo mejor para mí. Estoy ahora buscando el arte y la magia, estoy cogiendo mi dolor y mi sombra y ahora sí le estoy dando luz, mi sombra del peso de lo que debería haber hecho, la sombra de lo que no fue, la sombra de lo que soy. 


Lo que estoy siendo ahora. Porque cuando una mujer se corta el pelo comienza una revolución desde fuera hacia dentro. Porque así es adentro es afuera, así es afuera es dentro. 

jueves, 19 de marzo de 2026

Hoy que elijo soltar

 Elijo no volver, elijo seguir sin ti. No hay motivos para dejarlo como aquel que dice, pero hace más de seis meses que mi casa ya no es tu casa, que mis besos no son tus besos, llevo semanas suspirando un ojalá. Una duda inmensa en mi alma esperando que algo cambiase, cuando no, no hay cambio posible en mi alma que aminore esta agonía. Vuelves, sí, pero ya no es particular. Vuelves retando mi pasado pero te encuentras con mi miedo. Cargo con toda la culpa, me declaro culpable del asesinato de la mejor historia de amor que hemos conocido, como dice Luis Fercán: "cargo con la culpa y el puñal",  tengo mi mirada fría, ya apenas recuerdo cómo era imaginarte. 


Han pasado casi seis meses desde que decidimos romper el pacto de amor eterno que hicimos, seis meses durmiendo sola cada noche. sintiendo liberación, dejándome de sentirme sostén de la vida. No sé si el precio que pagamos en 2024 fue nuestra ruptura, no lo sé. 


Pero sé que me quiero libre, quiero amar con la boca llena sin un nudo en la garganta. quiero todo que hay dentro de mí lleno de luz. 

  Te deseo todo el amor del mundo, te deseo mucha luz, te deseo toda la magia del mundo. Te deseo lo mejor, sin mí. Te deseo toda la felicidad del mundo, sin mí. Te deseo libre, seguro y divertido, te deseo que seas amado, querido y cuidado, te lo deseo todo, como a veces lo hice yo. 


Te suelto, elijo soltarte, volviendo a arrancar una parte de mi cuerpo, aunque fuese ese "ojalá", lo suelto todo, pongo punto y final a esta historia. Me sabe a mar esta despedida, este duelo está siendo un océano que me ahoga, pero hace mucho dejamos de ser isla ni refugio. 

Me sabe a mar seguir diciendo adiós, suena Imagine Dragons de fondo "next to me", pero ya no estábamos. No estábamos desde hace tanto... le envío la "Carta a quien me sustituye" de Borja Navarro. No sé si algún día encontrarás esto buscando entender mi mundo, las emociones me ahogan, la culpa me mata, nunca quise que esto pasara. Pero es la primera vez en mi vida que estoy eligiendo qué es lo que quiero que sea, asumiendo el riesgo, destrozando las dudas, intentando quererme lo máximo que puedo a pesar del miedo. 

Apuesto todo al negro, le pido a Dios que prepare el cielo. 


jueves, 5 de marzo de 2026

Hoy de dicho el HASTA PRONTO, más difícil de mi vida.

 Los duelos hacia los animales son un poco como los de los adultos, un poco no, son igual. 

Hoy he dicho adiós al que era mi favorito, y en realidad, creo que me estaba esperando para despedirle. 

No sé muy bien cómo explicarlo. 

Mis padres no querían que sufiera, querían evitarme que lo pasara mal sabiendo que había sufrido un accidente, pero yo quería estar. 

Quería mirar de frente el precio que pagamos por querer. 

Y no es justo, lo siento mucho, pequeño. 

Te quisimos desde el primer día, ojalá no te hubieses ido tan pronto porque a todos nos enseñaste a querer de una forma increíble, nos hiciste cambiar los patrones, de queríamos como a uno más de la familia, porque eras un canalla que nos enamoraste. 

Sé que los perros no sabéis que existe la muerte, sé que sois puro amor incondicional y a los humanos nos hacéis más humanos. 

Ojalá vuelvas, sé que volverás. Eso te dije hoy mientras te acariciaba antes de que durmieras para no sufrir más. 

Lo siento tanto, lo sentimos tanto. 

Una muerte digna es decir adiós con cariño a quien amas, dejar ir, hacer que no sufra, despedir sin palabras con todo el amor que cabe en un corazón. 

Echaremos de menos tus trastadas, que siempre estuvieses destrozando mis vaqueros, aquel día que me hiciste sentir que no estaba sola de nuevo, que te pegaste a mí y no tenía forma de alejarme. 

No te traje a casa porque me daba pánico no poder cuidarte como te merecías, espero que en el cielo de los perros tengas mamis con vaqueros que morder y sofás a los que subirte cuando nadie mira.


Perdónanos, ha sido un accidente que ninguno deseaba que ocurriese. 


Te queremos, gracias por tanto que nos has dado en tan poco tiempo, ojalá la vida no fuese tan puta. No lo entiendo. Eres increíble. 

Gracias por esta vida.


Te esperamos de vuelta, vengas cuando vengas.




sábado, 14 de febrero de 2026

San Valentín en soledad

 Todos sabemos que el día del amor es un día comercial, absurdo e insignificante si no nos hacemos el amor todos los días, pero es la excusa perfecta para volver a conectar para volver a querer, para tener intención en cuidar. 

Hoy Murcia parece Menorca con la tramontana, con vientos de 90kms/hora arrasando con todo, una vez conocí a un menorquín que me confesó que los vientos de la tramontana vienen a limpiar y llevarse toda la basura emocional que dejan en la isla durante el verano. No paro de acordarme de ese amigo, tenía razón, viene a llevarse lo que ya no necesitamos, viene para llevarse las emociones estancadas de la vida. 

Vuelvo a los días tristes, será el duelo, serán las hormonas, será que hace ya 129 días que decidí(mos) dejar de luchar por el amor, y justo un 29, el día que siempre fue nuestro San Valentín todos los meses, hasta cuando nos olvidábamos de que había sido ese día. 


Joder, es tan difícil volver, no se puede. Otro San Valentín soltera, me digo, como en toda mi vida, siempre había sido mi día traumático desde que un hijo de P* me regaló "Diario de un putero" un libro para conocer a la que supuestamente era mi antítesis y luego resulta que era un retrato de él. Luego hubo catorces de febrero bonitos, pero muchos, casi todos sola. 

Suena de nuevo la canción de "El Prota", me acuerdo una vez un chico que se la dediqué y luego se fue a Las Vegas con la chica con la que se casó, empiezo a conectarlo todo. 

Empiezo a estar cada vez más convencida de que elegir el camino incómodo implica pagar el precio de pasar los San Valentines en soledad, con mi familia celebrando el amor como concepto y dándole un nuevo sentido, o brindando con amigas. 


Aunque al final del día, siempre hay una punzada de dolor, de vacío, una lágrima que se escapa, un echar de menos, un dudar de mi verdad y mi valor un volver a escribir para soltar el nudo del alma. Porque vaciarse es necesario para volver a crear. 


Otro catorce de febrero aquí, recordando que el amor no debe ser comercial ni forzado.

Y duelando los san valentines en casa, parando la rutina. 

domingo, 8 de febrero de 2026

Hoy he vuelto a pasear

 Me desperté con resaca, prometiéndome no volver a beber así para no perderme de nuevo, llenar el vacío con alcohol no es bueno, el vacío de la ausencia, me sorprendo al no escribirte a deshoras, será que el duelo fue anticipado, que ya me pasé los últimos meses saboreando las "últimas veces". Me encuentro de bruces conmigo misma al preguntarme hoy mis mejores amigas una por teléfono y la otra de frente si estaba bien, que tenía los ojos tristes dice una, que tenía la voz triste me confiesa la otra, "será que es domingo y los domingos son días tristes" les digo intentando asumir que la tristeza es algo que ha venido para habitar mis días. 


Pero hoy volví a maravillarme al pasear por el río, hacía años que no paseaba por ahí y todo está cambiado, estaba sin cañas, he descubierto cosas que antes no estaban, me he detenido a observar la belleza de un día que se nos regala. Descubriendo a nuevas amigas, reconectando después con otras que hacía años que nos nos veíamos y nos hemos pasado el día hablando de la vida, en el sofá con una manta y un poco de chocolate. Será que la vida empieza a ser un poco eso, reconectar, volver a pasear y a lo cotidiano, dar las gracias a quienes hacen de este presente un continuo compartido. 


Volver a escuchar los pájaros, ver el brillo de las hojas, notar el viento frío en la piel y notar el río correr también por mis venas. Sentarme en uno de mis precipicios, ver los árboles torcidos enormemente bellos y pensar que la belleza a veces también está en torcerse, no siempre recta y estática, más bien auténtica y genuina. 

Así quiero seguir viviendo esta vida, 

Y volver a brindar, aunque al día siguiente me arrepienta. 

Y volver a brillar, con el sol besando mis pecas. 

lunes, 2 de febrero de 2026

Días raros

 Están siendo días raros, volver a vernos es besar el pasado suplicando un futuro que no existe desde hace tiempo, existe el ojalá todo hubiese ido bien. 

Días donde la ansiedad y el vacío se apoderan de mí. El ego y la adicción quiere que vuelvas, el amor necesita dejar marchar. 

Ojalá la vida se te acelere pronto y yo siga transitando este duelo, ¿cómo se vive con la ausencia? Ahora entiendo la dificultad de la viudedad cuando todavía existía el amor, el luto no solo de echar de menos,  sino del lugar, de los espacios, de los chascarrillos, el yo contigo, el espacio que ahora está vacío, esa sensación del hueco al otro lado de la cama.


Y mira que tuvimos noches juntos a kilómetros de distancia, pero ahora hay que ir más allá de esta vida, toca coger todas las cosas como en la canción de Caída Libre e ir buscando todo lo perdido. 

Estoy moviendo todas las cosas, todos los rincones de casa y voy encontrando notas, mensajes, que llegan hasta lo más hondo del alma, intento colocar cada cosa en un nuevo sitio, guardando las cosas que ya no... 

Y me voy encontrando, transitando esta tristeza, removiendo recuerdos, miro nuestras fotos con sonrisas tristes y luego veo entre esas fotos las otras donde fuimos felices de verdad. 

Digo amén a cada momento juntos, a cada instante, pero ahora voy buscando La Salvación, estoy buscando salvarme nadando con este mar de decisiones buscando una nueva dirección en mi vida. 

Ya hace casi cuatro meses que decidimos dejar de sufrir, escribo en la misma silla y no estás al lado, a veces me encantaría que en el momento antes de darte LA CARTA, hubiese encontrado otras respuestas, la misma carta que llevaba escondida con el deseo de no tener que sacarla,  que no era un as era la salida de emergencia. 

El otro día escuché que la vida es como cuando te explican en los aviones qué hacer en caso de emergencia y todo el mundo mira por la ventana, pues eso nos pasó en nuestra relación, no supimos qué hacer en caso de emergencia. 

Hoy he visto que has conseguido otro objetivo, sé que en esa carrera te has acordado de mí, sabes que habría estado esperándote en la meta, de no ser llegando a tu lado, pero estoy orgullosa de que lo estés haciendo. 

Que cada vez estés más cerca de ser tu mejor tú,  así sea sin mí. 

Ojalá todo lo bueno que tienes te llegue de vuelta, pido al cielo que te trate la vida aún mejor de lo que yo hice. 

Están siendo días raros, días en blanco y negro, días de volver a hacer las cosas que hacíamos juntos, de buscar las cosas que dejamos en lugares juntos, días de contar nuestra historia con cierta distancia. 

Me noto ligera y más yo que antes, pero echo tanto de menos nuestro yo conjugado juntos. 

Al fin, así es la vida y así debe ser... 

Así hemos elegido que sea, dejarnos para ser ha sido quizá la decisión más difícil, dura y valiente que tendremos que tomar en mucho tiempo, porque nos queremos como ojalá fuese enseñable al mundo. 

Pero luego cuando aparecen las dudas recuerdo todo lo que hizo que nos estuviésemos asfixiando que se nos ahogó la llama, que nos estábamos ahogando y estábamos tan agotados.  Y yo, yo necesitaba seguridad, soltar, sostén y no pudimos hacer nada con todo eso. 


Ahora toca tocar con mano que lo hicimos todo lo mejor que humanamente pudimos hacer y ser...







lunes, 26 de enero de 2026

La última vez que te bese

 ¿Cómo se puede describir un beso? Un beso de labios gruesos y suaves que encajan perfectos con los míos, un beso que dice "te quiero" desde el primer día hasta el último. Esos besos de los que fui adicta durante años y aún siento en mi piel. 

No sé si dentro de la memoria de la piel se podrá borrar alguna vez esa sensación suave, serena, contenida y a la vez pasional, un puto incendio que nace de lo más profundo del alma. 

Hoy nos vimos para cerrar la puerta, miro por la ventana a la iglesia iluminada, esperando que por lo menos Dios me ayude en esta decisión. Encontrar cordura en la decisión de alejarte de la persona que amas por querernos bien.  

Cerrar la puerta a la oportunidad de volver, porque no tenemos un camino aún de vuelta a nosotros. Yo que siempre creía que el amor todo lo podía si se perseveraba, pero esta vez soy yo la que quedé abatida ante el amor, que el compromiso por arreglar las piezas rotas siempre sería más fuerte que el daño. 

Pero no pude, quiero entender que te alejas de quien quieres cuando no encuentras otra solución y no te quedan fuerzas, pero no le puedes pedir a esa persona que te espere, no le puedes pedir que cambie, no le puedes pedir que se quede cuando no sabes ya ni dónde estás ni a dónde vas. 


Tengo muchas dudas, porque al verle me he derretido, porque miro esos ojos que tanto me miraron y me veo en ese reflejo en el que quise mirarme para siempre. Estoy acojonada de verdad, me llora el alma a gritos porque yo quería que esta historia fuese la historia que cuentas desde el primer día hasta el día de hoy. 


Y no sé si es un final precipitado y absurdo, como cuando se termina mal una serie porque hay un cambio drástico en el guión, o hay que confiar en el director en que lo mejor está por venir. 

Pero ahora estamos en ese capítulo en el que los personajes que mejor se quisieron de la historia se dan el mejor final, con besos, con abrazos y con ternura hasta el final. Es muy difícil, porque ojalá el odio o el rencor estuviesen más presentes, no solo esta tristeza de dejar marchar a la persona que quieres porque en este presente no hay forma humana de volver a encontrarnos. 


Más allá de este tango triste entre reencontrarnos y despedirnos, en ese abismo de unas horas que parecen eternas al estar juntos en ese espacio-tiempo que los dos congelaríamos, pero sabemos en el fondo que para volver a accionar la vida que teníamos juntos necesitamos muchas cosas que aún no tenemos. 


Confío en que lo que es para ti ni aunque te quites. Lo que no es para ti ni aunque te pongas. 

Solo te deseo que te pasen cosas buenas, aunque no sea a la primera persona a la que se lo cuentes, ojalá la vida te trate como a veces lo hice yo. Ojalá tenga siempre la sensación de mi cabeza en su hombro, aunque sea con otros cuerpos. Ojalá esos ojos sigan siendo un mar chispeante, y al mirar al cielo los encuentre con la calidez de un atardecer en septiembre. 


Miro hacia arriba y aún te veo, cierro los ojos y aún te siento, camino y aún siento tu cuerpo a mi lado, tus manos con mis manos, tus caricias en mi espalda. 

Pero ciertamente tengo que dejarlo aquí, atesorar esta historia como mejor pueda y buscar la salida. 


La salida para reencontrarme, para reencontrar los pasos que nos devuelvan esa vida que nos merecemos. 

Esta vida que no es otra que lo que nos ha tocado vivir, aprender a soltar a quien quieres para que esté bien, aprender a despedirse y soltarnos a tiempo, para poder hacer el duelo de nuestro vuelo. 

Tengo que confiar en que creo que todo es mejor así. 

No sé cómo se olvida, pero tenemos que dejar esto morir.

Porque no nos quedaban fuerzas para realmente latir fuerte de nuevo.

Salimos heridos de la mejor historia de amor, aunque nunca quisimos hacernos daño. 

Gracias por tanto, no sé cómo hacerlo, pero voy a intentar seguir haciendo esto de la mejor manera posible. 


Con todo el amor hasta el final. 





domingo, 25 de enero de 2026

Integrar que quizá la vida es volver a encontrarte una y otra vez pero siempre volver aquí

 Anoche busqué este blog, casi me da un infarto al googlearlo y no encontrarlo. No podía perder todo esto que aunque sea al paso de los años, me vuelve a mí. 

¿Por qué dejé de venir aquí? Será porque "estaba bien" y ya no me desangraba por las equinas y reveses del amor. 

Pero no, dejé de venir aquí porque quería vivir bien mi vida, estaba haciendo lo que se supone que tenía que hacer, comprar una casa preciosa, crecer en mi negocio, ayudar a las personas, cuidar mi relación de pareja, ser buena hija, ser buena hermana, ser buena novia, ser buena amiga... 


Pero no, me falta constancia conmigo misma, siempre acabo al borde del ahogo hasta que lo acabo quemándolo todo. 


Llevo desde 2023 sin pasar por aquí, ¿cómo es posible? No paro de llorar al volver a escribir en estas líneas, como cuando de adolescente me faltaba el aire y esto me salvaba. 

Dejé esto porque este no iba a ser mi camino, ¿escribir?, si te peleas con los signos de puntuación y eres adicta a los puntos suspensivos, ¿escribir?, si estás viviendo una vida perfecta, tienes un novio que te quiere, eres una tía espectacular y tienes que centrarte en la rutina, ¿escribir?, puede que te des cuenta de que algo no termina de ir bien en tu vida. 


Me volví exigente, dejé atrás el romanticismo, solo encendía de vez en cuando alguna vela para cenar y una botella de vino para brindar, pero acabó siendo más una falsa anestesia que una vida bien vivida. 


Llevo 3 años ya conociéndome, reconciliándome, entendiéndome, escuchándome... pero dejé de escribir porque esta versión ya no estaba alineada con mi vida, sin embargo, esta es mi columna vertebral donde me sostengo, donde canalizo, donde me encuentro, donde grito. 


Llevaba años sin llorar hasta que lo dejé con J. el ocho de octubre, y desde entonces se me escapan las lágrimas a cada revés. Recuerdo no poder parar de llorar, sentir que me arrancaba un trozo del corazón vivo del pecho, puro desgarro porque aún había amor, pero nos estábamos ahogando. 

Un fracaso más en el amor, siempre la eterna enamorada que acaba fallando mal, esta vez dejando ella a quien la elige, la quiere... Pero estábamos en puntos de vida diferentes, mirábamos la vida con otras perspectivas, nos frustrábamos, queríamos estar bien pero cada vez estábamos peor. 

Yo me volví más fría, no descansaba, estaba tensa, a veces esperaba no decepcionarme más que no me doliera el corazón con pequeñeces que luego eran gigantes. Luego él se esforzaba y forzaba a hacerlo todo bien, pero no era coherente. Nuestro principio fue de película, sereno pero intenso, seguro y apasionante, nos veíamos, nos sumábamos, nos encajamos a la perfección. Quizá los dos estábamos ansiosos por encontrar por fin esa relación que fuera al nivel de lo que siempre dábamos... pero luego la convivencia, los retos de la vida, los reveses, las decisiones, los caminos, la evolución, hizo que cada uno no estuviésemos creciendo en la misma dirección y cada día nos íbamos perdiendo un poco más. 


Aún tengo que ser contundente con el cierre de esta historia, yo que siempre dejaba todos los finales abiertos, que nunca terminé de escribir el libro, que siempre me aferro a los ojalás. Pero esta vez tiene que ser diferente, tengo que volver a mí, volver a aquí, aunque eso implique el dolor de tener que dejarlo todo de nuevo, de volver a empezar de cero. 


Me río de mí al pensar "¿Quién tiene un blog secreto desde 2011?" y quizá no se trate de empezar de cero, sino de seguir justo donde lo dejé. 

Vuelvo aquí, vuelvo a mis vuelos. 

No eran precipicios, eran abismos que atravesar, siento eso en el pecho que me dice que tengo que hacerlo. 


Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...