¿Cómo se puede describir un beso? Un beso de labios gruesos y suaves que encajan perfectos con los míos, un beso que dice "te quiero" desde el primer día hasta el último. Esos besos de los que fui adicta durante años y aún siento en mi piel.
No sé si dentro de la memoria de la piel se podrá borrar alguna vez esa sensación suave, serena, contenida y a la vez pasional, un puto incendio que nace de lo más profundo del alma.
Hoy nos vimos para cerrar la puerta, miro por la ventana a la iglesia iluminada, esperando que por lo menos Dios me ayude en esta decisión. Encontrar cordura en la decisión de alejarte de la persona que amas por querernos bien.
Cerrar la puerta a la oportunidad de volver, porque no tenemos un camino aún de vuelta a nosotros. Yo que siempre creía que el amor todo lo podía si se perseveraba, pero esta vez soy yo la que quedé abatida ante el amor, que el compromiso por arreglar las piezas rotas siempre sería más fuerte que el daño.
Pero no pude, quiero entender que te alejas de quien quieres cuando no encuentras otra solución y no te quedan fuerzas, pero no le puedes pedir a esa persona que te espere, no le puedes pedir que cambie, no le puedes pedir que se quede cuando no sabes ya ni dónde estás ni a dónde vas.
Tengo muchas dudas, porque al verle me he derretido, porque miro esos ojos que tanto me miraron y me veo en ese reflejo en el que quise mirarme para siempre. Estoy acojonada de verdad, me llora el alma a gritos porque yo quería que esta historia fuese la historia que cuentas desde el primer día hasta el día de hoy.
Y no sé si es un final precipitado y absurdo, como cuando se termina mal una serie porque hay un cambio drástico en el guión, o hay que confiar en el director en que lo mejor está por venir.
Pero ahora estamos en ese capítulo en el que los personajes que mejor se quisieron de la historia se dan el mejor final, con besos, con abrazos y con ternura hasta el final. Es muy difícil, porque ojalá el odio o el rencor estuviesen más presentes, no solo esta tristeza de dejar marchar a la persona que quieres porque en este presente no hay forma humana de volver a encontrarnos.
Más allá de este tango triste entre reencontrarnos y despedirnos, en ese abismo de unas horas que parecen eternas al estar juntos en ese espacio-tiempo que los dos congelaríamos, pero sabemos en el fondo que para volver a accionar la vida que teníamos juntos necesitamos muchas cosas que aún no tenemos.
Confío en que lo que es para ti ni aunque te quites. Lo que no es para ti ni aunque te pongas.
Solo te deseo que te pasen cosas buenas, aunque no sea a la primera persona a la que se lo cuentes, ojalá la vida te trate como a veces lo hice yo. Ojalá tenga siempre la sensación de mi cabeza en su hombro, aunque sea con otros cuerpos. Ojalá esos ojos sigan siendo un mar chispeante, y al mirar al cielo los encuentre con la calidez de un atardecer en septiembre.
Miro hacia arriba y aún te veo, cierro los ojos y aún te siento, camino y aún siento tu cuerpo a mi lado, tus manos con mis manos, tus caricias en mi espalda.
Pero ciertamente tengo que dejarlo aquí, atesorar esta historia como mejor pueda y buscar la salida.
La salida para reencontrarme, para reencontrar los pasos que nos devuelvan esa vida que nos merecemos.
Esta vida que no es otra que lo que nos ha tocado vivir, aprender a soltar a quien quieres para que esté bien, aprender a despedirse y soltarnos a tiempo, para poder hacer el duelo de nuestro vuelo.
Tengo que confiar en que creo que todo es mejor así.
No sé cómo se olvida, pero tenemos que dejar esto morir.
Porque no nos quedaban fuerzas para realmente latir fuerte de nuevo.
Salimos heridos de la mejor historia de amor, aunque nunca quisimos hacernos daño.
Gracias por tanto, no sé cómo hacerlo, pero voy a intentar seguir haciendo esto de la mejor manera posible.
Con todo el amor hasta el final.