martes, 26 de abril de 2016

Palabras para no olvidar...

No eres vinagre, ni tampoco cemento, pero permíteme afirmar que sí es verdad que no eres de nadie más que de ti misma. Y no solo eso Encarna. Eres ese rayo infinito de sol que alumbra constantemente y prende e impregna de positividad, pasión, locura; esa gota de agua que te recompone por dentro y te limpia, te llena de pureza; ese huracán que empuja al tren, que me ayuda, a mi y a muchos más, a tomar una vía, una dirección, un viaje; eres ese agujero en la tierra sin fondo, sin fin, lleno de sorpresas, directo al corazón de la tierra, al de todos.
Te quiero LIBRE y te lo recuerdo, al igual que te recuerdo que eres una MUJER maravillosa, increíble. Te admiro y te idolatro, y es difícil que alguien me sorprenda a mí, que soy lo más complicado de este mundo.
Como soñadora q eres, y así me has enseñado, adelante con esa sonrisa que me atraviesa el alma, que nos congela los nervios y nos paraliza, que nos transmite lealtad, bondad, amor...
Odio que personas como tú pasen por circunstancias así. Ánimo amiga, gran amiga, eres INCREÍBLE.
TU LÍMITE ES EL MUNDO ENTERO!!!
"No hay dos fuegos iguales, hay gente de fuego sereno y hay gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos no alumbran, no queman, pero otros, otros arden la vida con tantas ganas que no se pueden mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende".
Espero que sigas escindiéndome por mucho tiempo más!

(Adrián, el amigo de mi vida).

miércoles, 20 de abril de 2016

Navegar en círculos

Siempre girando en círculos, en esa barca donde los días pasando llenos de arte, en el mar de besos que nos lanzaban las estrellas. Pero cuando yo remaba tú mirabas cómo me deshacía... cuando lo hacías tú yo temblaba de miedo. Pasaron varios meses, años quizás, tratando de amarnos en círculos. En el mismo momento en que te diste cuenta igual que yo era demasiado, te sentía como una esfinge de mármol, con tu alma muy lejos de aquí, de estos versos.

Yo... intenté remar pero el agua del lago se había congelado, di puñetazos contra el hielo, grité, lloré... pero nada de lo que pasaba te llegaba.

Un barco varado, eso era.

Intenté entonces hacer remar mi alma hacia ti, sincera y desnuda de pasados.
De nada sirvió.

Rocé el mármol de tu piel, suspirando al roce con tu hombro.

Ahí dejé mi beso... y me lancé al mar de hielo, haciéndolo estallar en mil cristales de dinamita...
Y lentamente, como cae una moneda al fondo del lago, roté hacia el centro del universo donde tantas veces fuimos...
Dejando el último aliento que quedaba en mí en una burbuja que flotaba llena de estrellas...

Una canica.

martes, 19 de abril de 2016

Calma en playas donde atracaban los sueños y amanecían atardeceres

La tristeza juega entre los dedos de los pies en forma de arena húmeda; despedidas.

El olor a mar se cuela en por mis pulmones hasta el corazón, respirar a contra corriente.

Entonces ocurre, buscas en qué punto comenzó tu vida, el qué, cómo, cuándo y para qué de esta humilde existencia. Entonces la corriente se vuelve a tu favor y amanece mientras se hace de noche. Atracan los sueños donde antes habían barcos, parten las lágrimas donde antes los enamorados se despedían.

Instantes en los que comprendes que amar es mucho más fácil si dejas que la brisa del destino te acaricie y te saque a bailar, que sentir no es tan complicado, que nunca fueron necesarias las explicaciones cuando no hay nada más sincero que una mirada.

Que una vez se convierte en polvo... y dos en significado....

Que estamos aquí por un motivo... que llegué aquí para encontrarte

miércoles, 13 de abril de 2016

Sin remitente.

Cartas sin remite.

Vacías. Vacías de confianza y esperanza. Hastío. Decepción.

No saber si es amor o calor... no saber si es huida o regreso. No saber si es muerte o vida.

Llegar hasta este punto es complicado, la lucha cabeza-corazón que jamás imaginarías.

En un lado del campo de batalla: mi corazón. Al otro: mi vida.

¿Cómo soportar tanto daño? ¿Cómo expresar algo para lo que no tienes palabras y quizás lo que más temas sea encontrarlas?

Amor, amor se llamaba el juego. Esencia que hace que nos besemos como el primer día aunque haya pasado más de un año, pero quizás signifique que no hemos avanzado nada...

Él, con sus sombras y sus luces. Sus manos cálidas me recorren y me aman... su ser entero se entrega a mí a cada instante, pero yo tiemblo cuan diminuta esfinge de gelatina en un platito de taza de té.

Me sumerjo en mi mundo interior, en el que ya no encuentro palabras, me asfixio con mis silencios aprisionando fuerte mi pecho.

Niña, como una niña que llega tarde al cole busco excusas que justifiquen mi huida.

Como mujer, me vuelvo un poco más valiente para decirte que se me olvidó cómo quererte, que aprendí a querer al mundo... y quizás con los ojos con los que miro ahora ya no me quieras.

Duele, me duele porque es una traición a nuestro pasado, pero una verdad para mi presente...

Me di cuenta de que ya no puedo quererte. Quizás el daño, quizás los fantasmas que me persiguen por las noches son los que no me dejan...

Necesito que me olvides, porque ya no te quiero tanto, aunque te lo diga, aunque cuando estés a mi lado me hagas vibrar de amor...

Ya no puedo quererte... porque sería egoísta de decirte lo contrario y llevar a cabo actos que te hiciesen daño. Ya no es que no quiera quererte...

Es que uno de los tantos tornillos que dices que me faltan... hace que los engranajes de mi corazón se paren.

Hace que deje de respirar... porque encuentro una verdad que mata, lo siento:  ya no sé amarte.

Pero eso sí, te juro que lo intenté...

martes, 5 de abril de 2016

Cómo era.

Era una loca de las que no creen en las despedidas pero siempre se marchan, de bailar bajo la lluvia sin ropa, era de las que se dejaban caer al vacío vacío para salir a flote entre recuerdos y besos.

Era de esas drogas que te recorren los capilares y el corazón.
Un terremoto entre las piernas y un tsunami en los labios.

Así era ella, dejaba sus huellas dactilares con cada beso y marcaba, ¡jóder que si marcaba!

Verla tan niña hasta hacerla mujer en un segundo era increíble.

Un loca de las que siempre se disculpan por estarlo, porque no puede controlar ese impulso de verse en tus cosquillas.

Ella era una cerveza bien fría, el cigarrito de después, la colilla que cae como una estrella fugaz en noches de versos.

Ella era bonita, princesa y jefa, de las de sota, caballo y rey.

Las margaritas y los jazmines parecían querer quedarse a vivir entre su pelo.

Era loca, loca de atar, loca de amar.

Y su mayor miedo era romper un corazón... aunque entregaba el suyo a la primera.

Ella se ponía su traje de Julieta, de poeta y de lienzo hasta desangrarse, pero resucitaba ante cada beso mágico que las casualidades le brindaban.

Ella era la casualidad más bonita que cruzaba Murcia cuando llovía.

El primer amanecer de la primavera, cuando sonreía después de llorar.

Ella, se dejaba la piel por vivir cada segundo, la veías arrancarse a trozos el pasado en cada suspiro, reír a carcajadas entre callejones. Y repetirse "ya está bien, calma" como si de un mantra se tratase.

Ella era, eso y mucho más... Aún la extraño cuando todos evocan su alegría, echo de menos sus ojos de niña, sus manos cálidas con las que trataba al mundo.

Aún la busco en cada amanecer...

Y yo sé que me espera... pero tiene miedo, miedo de volver y que nada sea lo mismo.

De tener que huir, por sobrevivir, rompiendo así un corazón.

Miedo, de no poder gritar fuerte cómo es ella.

sábado, 2 de abril de 2016

Semáforos en rojo.

Frena, respira:
el presente no tiene prisa.

El semáforo en rojo me sirve de señal, cojo de este momento todo el aliento para exhalar semillas fértiles por mis labios desde mis adentros.

Para ti:
Un vendaval de vida; estático.

El semáforo no tiene prisa,
cuando se ponga verde abriremos los ojos para volver a ver el mundo, reír, cantar y bailar, quizás. 

Frena, este momento es nuestro... 
Tiembla; los semáforos en rojo tienen eso: se encuentran repletos de besos y versos.


Todo para nosotros.

viernes, 1 de abril de 2016

Babilonia...

A: *te mira *
A: ¿Cómo te llamas?
B: No estoy muy segura..
B: Creo que Encarna
A: No te creo...
A: Me recuerdas a una ciudad
A: A Babilonia
A: Con sus torres altas que hacían estremecerse hasta a los dioses del río Eufrates que envolvía la ciudad...*te recorre las piernas*
A: Sus jardines llenos de cada planta que el hombre conociera y admirara...*te acaricia el pelo*
A: Sus joyas que mostraban al más miserable la belleza del mundo, que no había fortuna para comprar *te roza alrededor de los ojos *
A: Sus sedas, tan suaves que las doncellas lloraban al tacto cuando se ponían sus vestidos * te palpa los brazos y las muñecas*
A: Y sus fuegos azules, que daban calor hasta al más pobre de la urbe *te roza el interior de los muslos*
A: De verdad no eras tú?
A: Quizá me perdí.
A: O quizás te perdiste tú, Babilonia, y yo te encontré
A: No sé...
A: *cierra los ojos y apoya la cabeza en la pared*

B: *se despierta lentamente, te besa con cuidado *
B: Babilonia... estaba en ti...  porque tú supiste encontrar el arte que había tras mis murallas, ponerle nombre y recorrerme de principio a fin marcando de magia cada huella que tus pies dejaron.
B: Te amo.



Sólo un chico de artes ve una ciudad en un cuerpo, al igual que Marte habita en sus ojos y las ciudades arden cuando el viento roza su pelo. Él toma mi mano y me saca a bailar por los adoquines de nuestras capitales; el centro del universo se enciende.

Y yo, más pequeña que nunca, me siento en sus rodillas y él me acoge suavemente.

Sabe que vendrá un vendaval que cerrará las puertas de Babilonia en cualquier momento, por eso le canta una nana para que duerma su niña, para protegerla de los vientos del Norte... para que cuando al amanecer, cuando vuelva a ser mujer, no olvide que sus laberintos no eran sendas tenebrosas... sino galerías de arte.

Gracias, amor.

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...