No eres vinagre, ni tampoco cemento, pero permíteme afirmar que sí es verdad que no eres de nadie más que de ti misma. Y no solo eso Encarna. Eres ese rayo infinito de sol que alumbra constantemente y prende e impregna de positividad, pasión, locura; esa gota de agua que te recompone por dentro y te limpia, te llena de pureza; ese huracán que empuja al tren, que me ayuda, a mi y a muchos más, a tomar una vía, una dirección, un viaje; eres ese agujero en la tierra sin fondo, sin fin, lleno de sorpresas, directo al corazón de la tierra, al de todos.
Te quiero LIBRE y te lo recuerdo, al igual que te recuerdo que eres una MUJER maravillosa, increíble. Te admiro y te idolatro, y es difícil que alguien me sorprenda a mí, que soy lo más complicado de este mundo.
Como soñadora q eres, y así me has enseñado, adelante con esa sonrisa que me atraviesa el alma, que nos congela los nervios y nos paraliza, que nos transmite lealtad, bondad, amor...
Odio que personas como tú pasen por circunstancias así. Ánimo amiga, gran amiga, eres INCREÍBLE.
TU LÍMITE ES EL MUNDO ENTERO!!!
"No hay dos fuegos iguales, hay gente de fuego sereno y hay gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos no alumbran, no queman, pero otros, otros arden la vida con tantas ganas que no se pueden mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende".
Espero que sigas escindiéndome por mucho tiempo más!
(Adrián, el amigo de mi vida).