sábado, 14 de febrero de 2026

San Valentín en soledad

 Todos sabemos que el día del amor es un día comercial, absurdo e insignificante si no nos hacemos el amor todos los días, pero es la excusa perfecta para volver a conectar para volver a querer, para tener intención en cuidar. 

Hoy Murcia parece Menorca con la tramontana, con vientos de 90kms/hora arrasando con todo, una vez conocí a un menorquín que me confesó que los vientos de la tramontana vienen a limpiar y llevarse toda la basura emocional que dejan en la isla durante el verano. No paro de acordarme de ese amigo, tenía razón, viene a llevarse lo que ya no necesitamos, viene para llevarse las emociones estancadas de la vida. 

Vuelvo a los días tristes, será el duelo, serán las hormonas, será que hace ya 129 días que decidí(mos) dejar de luchar por el amor, y justo un 29, el día que siempre fue nuestro San Valentín todos los meses, hasta cuando nos olvidábamos de que había sido ese día. 


Joder, es tan difícil volver, no se puede. Otro San Valentín soltera, me digo, como en toda mi vida, siempre había sido mi día traumático desde que un hijo de P* me regaló "Diario de un putero" un libro para conocer a la que supuestamente era mi antítesis y luego resulta que era un retrato de él. Luego hubo catorces de febrero bonitos, pero muchos, casi todos sola. 

Suena de nuevo la canción de "El Prota", me acuerdo una vez un chico que se la dediqué y luego se fue a Las Vegas con la chica con la que se casó, empiezo a conectarlo todo. 

Empiezo a estar cada vez más convencida de que elegir el camino incómodo implica pagar el precio de pasar los San Valentines en soledad, con mi familia celebrando el amor como concepto y dándole un nuevo sentido, o brindando con amigas. 


Aunque al final del día, siempre hay una punzada de dolor, de vacío, una lágrima que se escapa, un echar de menos, un dudar de mi verdad y mi valor un volver a escribir para soltar el nudo del alma. Porque vaciarse es necesario para volver a crear. 


Otro catorce de febrero aquí, recordando que el amor no debe ser comercial ni forzado.

Y duelando los san valentines en casa, parando la rutina. 

domingo, 8 de febrero de 2026

Hoy he vuelto a pasear

 Me desperté con resaca, prometiéndome no volver a beber así para no perderme de nuevo, llenar el vacío con alcohol no es bueno, el vacío de la ausencia, me sorprendo al no escribirte a deshoras, será que el duelo fue anticipado, que ya me pasé los últimos meses saboreando las "últimas veces". Me encuentro de bruces conmigo misma al preguntarme hoy mis mejores amigas una por teléfono y la otra de frente si estaba bien, que tenía los ojos tristes dice una, que tenía la voz triste me confiesa la otra, "será que es domingo y los domingos son días tristes" les digo intentando asumir que la tristeza es algo que ha venido para habitar mis días. 


Pero hoy volví a maravillarme al pasear por el río, hacía años que no paseaba por ahí y todo está cambiado, estaba sin cañas, he descubierto cosas que antes no estaban, me he detenido a observar la belleza de un día que se nos regala. Descubriendo a nuevas amigas, reconectando después con otras que hacía años que nos nos veíamos y nos hemos pasado el día hablando de la vida, en el sofá con una manta y un poco de chocolate. Será que la vida empieza a ser un poco eso, reconectar, volver a pasear y a lo cotidiano, dar las gracias a quienes hacen de este presente un continuo compartido. 


Volver a escuchar los pájaros, ver el brillo de las hojas, notar el viento frío en la piel y notar el río correr también por mis venas. Sentarme en uno de mis precipicios, ver los árboles torcidos enormemente bellos y pensar que la belleza a veces también está en torcerse, no siempre recta y estática, más bien auténtica y genuina. 

Así quiero seguir viviendo esta vida, 

Y volver a brindar, aunque al día siguiente me arrepienta. 

Y volver a brillar, con el sol besando mis pecas. 

lunes, 2 de febrero de 2026

Días raros

 Están siendo días raros, volver a vernos es besar el pasado suplicando un futuro que no existe desde hace tiempo, existe el ojalá todo hubiese ido bien. 

Días donde la ansiedad y el vacío se apoderan de mí. El ego y la adicción quiere que vuelvas, el amor necesita dejar marchar. 

Ojalá la vida se te acelere pronto y yo siga transitando este duelo, ¿cómo se vive con la ausencia? Ahora entiendo la dificultad de la viudedad cuando todavía existía el amor, el luto no solo de echar de menos,  sino del lugar, de los espacios, de los chascarrillos, el yo contigo, el espacio que ahora está vacío, esa sensación del hueco al otro lado de la cama.


Y mira que tuvimos noches juntos a kilómetros de distancia, pero ahora hay que ir más allá de esta vida, toca coger todas las cosas como en la canción de Caída Libre e ir buscando todo lo perdido. 

Estoy moviendo todas las cosas, todos los rincones de casa y voy encontrando notas, mensajes, que llegan hasta lo más hondo del alma, intento colocar cada cosa en un nuevo sitio, guardando las cosas que ya no... 

Y me voy encontrando, transitando esta tristeza, removiendo recuerdos, miro nuestras fotos con sonrisas tristes y luego veo entre esas fotos las otras donde fuimos felices de verdad. 

Digo amén a cada momento juntos, a cada instante, pero ahora voy buscando La Salvación, estoy buscando salvarme nadando con este mar de decisiones buscando una nueva dirección en mi vida. 

Ya hace casi cuatro meses que decidimos dejar de sufrir, escribo en la misma silla y no estás al lado, a veces me encantaría que en el momento antes de darte LA CARTA, hubiese encontrado otras respuestas, la misma carta que llevaba escondida con el deseo de no tener que sacarla,  que no era un as era la salida de emergencia. 

El otro día escuché que la vida es como cuando te explican en los aviones qué hacer en caso de emergencia y todo el mundo mira por la ventana, pues eso nos pasó en nuestra relación, no supimos qué hacer en caso de emergencia. 

Hoy he visto que has conseguido otro objetivo, sé que en esa carrera te has acordado de mí, sabes que habría estado esperándote en la meta, de no ser llegando a tu lado, pero estoy orgullosa de que lo estés haciendo. 

Que cada vez estés más cerca de ser tu mejor tú,  así sea sin mí. 

Ojalá todo lo bueno que tienes te llegue de vuelta, pido al cielo que te trate la vida aún mejor de lo que yo hice. 

Están siendo días raros, días en blanco y negro, días de volver a hacer las cosas que hacíamos juntos, de buscar las cosas que dejamos en lugares juntos, días de contar nuestra historia con cierta distancia. 

Me noto ligera y más yo que antes, pero echo tanto de menos nuestro yo conjugado juntos. 

Al fin, así es la vida y así debe ser... 

Así hemos elegido que sea, dejarnos para ser ha sido quizá la decisión más difícil, dura y valiente que tendremos que tomar en mucho tiempo, porque nos queremos como ojalá fuese enseñable al mundo. 

Pero luego cuando aparecen las dudas recuerdo todo lo que hizo que nos estuviésemos asfixiando que se nos ahogó la llama, que nos estábamos ahogando y estábamos tan agotados.  Y yo, yo necesitaba seguridad, soltar, sostén y no pudimos hacer nada con todo eso. 


Ahora toca tocar con mano que lo hicimos todo lo mejor que humanamente pudimos hacer y ser...







Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...