domingo, 4 de enero de 2015

113. Quédate.

Te lo pido asumiendo yo las consecuencias, siendo yo la que se equivoque o la que necesite hacerlo. Te pido que cierres los ojos fuerte y me dejes empezar a caminar de puntillas por tu vida. Como si de amigos se tratase... 

Te lo pido siendo yo la que abandone si las circunstancias me obligan a ello. Prometiéndote que no haré mucho ruido. Que tendremos una orquesta sinfónica muda....

Y te pido, sin poder pedirte, que me dejes tu puerta entreabierta. No quiero ni lazos ni cadenas. Ni tampoco quiero promesas que nunca se cumplen.

Te pido que seas, del verbo "TO BE". Que no des un portazo fuerte por pensar en lo que a mí me toca ahora vivir... O lo que tú no estás preparado para sentir.

Te pido ser amigos como cuando en el patio del recreo, después de discutir, o nada más conocernos, surgía esa pregunta de "¿quieres ser mi amigo?".

Te lo pido sabiendo que puede que dure 5 minutos... O mucho más... O quizás 5 segundos. Te pido que te quedes cerca... Que me dejes ser yo mientras tú eres tú eres tú. Te pido que no seas quien debes ser.

Y yo te prometo... Te prometo lo que quieras... Te prometo que seré un tormento, que te sacaré de tus casillas, que seré locura y cariño. Te prometo que seré de verdad y, sobre todo, que seré tu amiga.

Entiendo tus argumentos, respetaré lo que elijas... Pero déjame quedarme, o quédate tú.

De corazón te pido: no me cierres la puerta...

¿Por qué todo esto? ... Pues porque amanecí con sabor a escribir... Porque sí. Porque no es justo... Y porque quiero que te quedes...

Tengo mil argumentos más que darte y siento ser tan cabezota... Pero podemos discutir todo lo que sea mientras seamos amigos ;)

En el fondo, a pesar de los mil hándicaps sé que quieres quedarte.

Y con la mano en el corazón te lo pido: QUÉDATE.

viernes, 2 de enero de 2015

112. Impares.

Recuerdo nuestro primer día, como si fuera ayer... En aquel año impar que tantas veces te encontraba, sin buscarte.

Fuiste mi locura secreta, sin conocerte buscar señales de ti; de quién eras. Cuando me regalaste una gominola (un melón de chicle), cuando en las fiestas de aquel año junto a una barra empezamos a hablar; el volumen de la música nos unía y, como un acto reflejo tu mano en mi cintura... 

Cuando conseguí el teléfono de tu casa para intentar encontrar solución a mi nuevo gran problema con el francés... ¿Te cuento un secreto? Nunca llamé a esa chica, no eras tú. Cuando te encontraba a la hora del café... Cuando en mi mundo singular suenan mil alarmas en formas de latidos diferentes. Cuando suena un "no puede ser" que se calla cuando te tengo cerca. Cuando aquella última tarde de este 2014 te vuelvo a encontrar, dos besos, "Feliz Navidad, ¿Cómo van estas fiestas?", por otra de tantas casualidades ahí estoy yo, nerviosa, marchándome a bailar...

Otra barra, otro acercamiento, yo sintiéndome tan pequeña a tu espalda, volvemos a hablar, que si mi pelo, que si íbamos a volver a vernos esta noche, que si me invitabas, que si brindábamos por un 2015... (Aunque nunca te gustaron los impares)...

Sin saber cómo, nada más conocerte sentí ese nerviosismo dentro de mí.

Y luego... Por la noche de esa misma tarde, la misma noche que te estuve buscando sin querer (queriendo) por cada rincón, cuando ya no me esperaba encontrarte apareces a mi lado, un breve saludo, al rato alguien toca mi pelo, tú.

Sin saber cómo empezamos a bailar juntos, a hablar inglés, a decir cosas que no se pueden decir, que no tienen lugar dentro de una discoteca... De pronto me encuentro parada en seco, mirándote a los ojos, sintiendo que mis imaginaciones fueron ciertas... Que para ti tenía sentido. Apareces sin permiso... Y a escuchar tantos secretos de pronto solamente atino a abrazarte fuerte. A cerrar los ojos deseando que nunca acabe ese momento, ese querer parar el mundo e irme contigo... Y ahí seguíamos parados, sin poder hacer nada, sin poder irte... Sabiendo que no podía ser, que tampoco podíamos controlarlo. 

Miles de "por qués" nos preguntábamos, promesas que quizás nunca se cumplan, me miras mil veces, me abrazas, me besas mil veces las mejillas, la frente, nos esquivábamos estando tan cerca, de pronto: "para que veas que todo esto te lo digo de verdad", me besas, nos jugamos la boca por una sola vez... Que se repite, el desfase que nos rodea no tiene ni idea de lo que nos acabamos de decir ni de sentir...  Yo sigo sin creerme lo que está ocurriendo, me abrazas, me pierdo en un mar de sentimientos y me abrazo fuerte a ti, deseando salir de allí contigo... Poder reírnos juntos... "Te juro que tú no te me escapabas", "tú serías para mí", bromeo con sinceridad... "Dos años, solo te pido dos años", "te buscaré", "volveremos", esto será nuestro... Una noche en la que hemos cumplido nuestros sueños, seguiremos cruzándonos, sintiéndonos tan lejos, con las ganas de querer volver a esa noche... Y sin saber si llegaremos a volver a estar tan cerca alguna vez más.

"Nunca he conocido a nadie tan íntegra, tan madura... Tu edad no va con tu cuerpo... Yo lo sé", "Si no los conociera"...

Mis imposibles y yo, yo y mis imposibles.

No sé si volveremos... Ojalá.

Ojalá decirte de nuevo que desde el primer día que te recuerdo, que quizás fue antes... Que ojalá cruzarme contigo por una calle donde nadie nos conozca... Ojalá encontrarte por alguno de los tantos países a los que viaje... Ojalá, sea un deseo que se cumpla... Ojalá no nos olvidemos.

Nunca me habría esperado todo aquello... Nunca. Algo que solo entendemos tú y yo. Fuimos...

El mundo gira y muchas veces no sabemos en qué sentido lo hace... Nos angustiamos por descubir hacia dónde girar... Como cuando tú bien me dijiste una vez, el truco está en girar con él.

Seguiremos girando... Nos abrazamos pronto.

(Y supongo que algún día lejano podremos querernos.)

111. Un año más

La mayoría de veces no sabemos en qué sentido gira el mundo, nos preocupamos por averiguar cuál será nuestro sentido... Cuando el truco está en girar con él.

2014... Un año sublime, he vivido tanto en apenas 365 días que es imposible resumirlo... Bueno quizás sí, MAGIA.

Mis corresponsales, mis interwayers, mis amigos. Galicia, Madrid, Alicante, mi bonita Cantabria (un sueño cumplido), mi querida Murcia, mi Algaida...

Nuevos amigos (de los de verdad), reencuentros, desencuentros, despedidas imposibles, desengaños, sorpresas.

Besos, sonrisas y abrazos.. Con los que he decorado mi árbol de navidad este año.

Este año he aprendido que las sonrisas es el lenguaje universal, que hay abrazos que salvan... Que un chupachups te puede cambiar la vida. Porque somos un cúmulo de bonitas casualidades... Mi suerte. He tocado el cielo con la punta de mis dedos... A vivir con el corazón como guía... A sentir la vida a cada latido...

Pero sobre todo, si algo he aprendido de este año... Es que cuando menos te lo esperas aparece la magia ante nosotros prometiéndonos que volverá pronto.

Y yo sé que lo hará. Feliz y mágico 2015.

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...