Estos labios bien saben lo que sueñan. Bien lo saben: sonreír.
Estos labios sueñan con sonrisas, con descubrir.
Estos labios se pintan de besos sinceros, de carmín que deja huellas divertidas.
Estos labios que no saben esconder sentimientos, que sonríen sin pedir permiso. Me sacan de mis casillas... No sé lo que voy a hacer con ellos, me paso el día intentando enseñarles a pensar, pero no funciona.
Y se equivocan algunas veces, pero me encanta. Su error, su valentía. Y me descubro a mí misma como fan de este error continuo, y es genial.
Quizás sonríen por error, son muy niños para acogerse aún a los estereotipos de los adultos... Ellos solo piensan en jugar a la OCA. ...'De oca en oca y tiro porque me toca'... Volviendo a agitar los dados en el cubilete del corazón, descubriendo casillas por puro azar... avanzando, retrocediendo. Descubrimos trucos, atajos, creemos ganar y volvemos al principio cuando nos quedan unas pocas casillas para llegar a la meta... Y vuelta a empezar. Y seguimos disfrutando como niños sobre el tablero de casillas repletas de dibujos, cada vez nos sorprende una nueva... Cada casilla es una aventura aunque caigas en un pozo, y luego pases por un puente que te ahorra la mitad del camino. El juego de la oca, tan simple, que tantas horas jugaba con mis abuelos, riendo e intentando interpretarlo...
Hoy me he dado cuenta, vuelvo a sentirme niña mientras agito fuerte el cubilete con las dos manos deseando que salga X número... Y es que SALGA EL NÚMERO QUE SALGA EN LOS DADOS, VOLVEREMOS A LANZAR.
(Nunca dos partidas fueron iguales, agito fuerte los dados, esta vez quiero verte SONREÍR).
Estos labios bien saben lo que sueñan, jugar contigo a La Oca.