Del 29 de diciembre a este presente han pasado unos cuántos meses, y es que desde que llegaste todos mis futuros están llenos de presente contigo.
Le diste un nuevo significado a la palabra amor en mi diccionario y comparto contigo cada uno de mis silencios.
No me ahogo en mis silencios y ya no es urgente volver aquí para pedir auxilio.
Pero por si acaso, quiero dejar aquí un recordatorio de nuestro presente.
Es tan divertido compartir el mundo contigo. Por si algún día se nos olvida no quiero olvidar nunca cómo incluso durante la tormenta nos quedamos abrazados, cómo nos morimos de la risa y de amor a cada tontería, cómo cada día amanece diferente si es despertando contigo a mi lado.
Cada cita es perfecta y cada beso es como si volviese a conocerte por primera vez.
Me das un beso y se me eriza la piel, te doy un beso y sé que la ropa está en peligro.
Suena una canción y siempre acabamos cantando o bailando, tenemos siempre motivos para brindar: con las copas y la mirada.
Formas parte de la sustancia de mi vida, eres para todo y para tanto. Eres ese chico, mi chico, que el otro lado de la cama se queda vacío sin ti.
Que hacemos el amor en cualquier sitio y cada vez es como si nos descubriésemos por primera vez, y digo amor, porque me explota el alma en tu abrazo.
Porque caminando siempre encuentro tu mano, no me canso de decirte que te quiero, no me da miedo hablar de futuros contigo. Me da pánico una vida sin ti, después de tanto como hemos vivido.
Haces la vida fácil, siempre con tu sonrisa y esa mirada de niño. Este amor es diferente a todo lo anterior, porque no estamos locos, nos queremos con locura. No nos deseamos sin más, amamos fusionarnos con el otro. No nos poseemos, pero compartimos el vuelo. Y te elijo, te elijo cada día a última hora de la noche y a la primera del día.
Por si se nos olvida, recuerda las veces que fingías romperte la pierna para hacer los pasos prohibidos, las veces que un domingo por la mañana era imposible salir de la cama aunque madrugásemos, nuestro primer baño en el mar yo con ganas de matarte porque hacía frío y llovía, pero contigo acabo diciendo sí a todo. Por si se nos olvida, quiero recordar aquellas veces que te veo llegar y automáticamente aparece en mí una sonrisa, que dices MIIIII CHIIIICA y se me ríen los huesos, las veces que en los momentos más duros siempre eres un empujón fuerte hacia arriba y me salvas de las cosas malas de la vida.
Que no se nos olvide nunca todas esas noches que bailamos, todas esas veces que mi gente se convierte en tu gente, mi familia en la tuya y mis proyectos en tus cómplices.
Las locuras que juntos siempre cobran sentido, sentarnos en el suelo en plena plaza de la catedral, hacer un brindis-promesa para resolver cualquier rebote, estar en la grada y que el corazón me explote de orgullo por mi chico, robar toda tu ropa, besar cada rincón de nuestra piel y volver a tocarnos siempre como si fuera la primera vez...
Yo no sé si se puede llamar destino o casualidad, pero conocerte parece que estaba escrito. Tan fácil, tan bonito, tan real... que todos mis futuros son contigo.
Tan sencillo como quererse sin límites, entregarnos al amor sin dejar nada en el tintero y cada vez dejar que crezca más y más.
En esos pequeños detalles, esa lágrima cuando nos emocionamos, esa caricia sutil, esa rascada, que me crujas las manos y no lo soporte, pero echar de menos si no lo haces.
Y cariño, llenar cada sueño de amor, estar pegados y en menos de 24 horas echarnos de menos. Que nuestros amigos sean los mejores y lo sepamos, y nuestras familias lo vean tan claro como nosotros lo hacemos.
Desde que compartimos camino mi vida se llenó de presente, de primeras veces... Es como si hubieses llegado para quedarte a vivir en mi corazón para siempre.
Y esta vez no tengo miedo...
Todo contigo.
Te quiero con locura.
Gracias por ser tú, en este presente continuo lleno de futuro.