miércoles, 29 de noviembre de 2023

Prisas

 Vivimos con demasiada prisa, queremos tenerlo todo ya, de lo que sea fuere para ayer. 


Queremos vivir la vida plena pero corriendo, vivirlo todo sin pararnos a ver si realmente lo que estamos viviendo es lo que queremos. 


No tenemos tiempo para aburrirnos, para crear en el vacío, para llenar de nosotros la esencia. Para sentarnos a mirar. 


Viajamos, bebemos, comemos, besamos, volvemos y pocas veces nos sentamos a vivir sin prisa, queremos estar bien ya, queremos pareja ya, una casa, un coche, curarnos, sentirnos ya, conocernos ya... 


Cuando todo conlleva un proceso que hay que transitar, las prisas nos rompen, nos destrozan, nos atrapan. 


¿Qué pasaría si parásemos? ¿Qué sucedería? 


Cuando, sin embargo, cuando empezamos a vivir de verdad es cuando todo se para, cuando toca mirar el nuevo camino que nos toca por andar, cuando toca ver los pasos exactos que tenemos que dar hasta donde queramos llegar. 


Pero si no tenemos tiempo, si tenemos tanta prisa, por desgracia tropezaremos una y otra vez. 


Hasta que aprendamos a caminar sin prisas. 


Y vivir sin pausa.

lunes, 20 de noviembre de 2023

Lo que pienso cuando estoy ausente

 Querido Jose: 

Quiero escribirte en esta carta qué me pasa por la cabeza y el alma cuando estoy ausente. 

Me pasa que a veces siento que me pierdo, que se me agota la batería mental y la cabeza empieza a dar mil vueltas, hoy por fin pude llorar, será que estoy un poco demasiado triste últimamente, noviembre siempre es el mes más triste, es como abril pero en invierno.


Cuando me preguntas y no respondo, no es que no quiera responderte, es que estoy aquí dentro, habitando la tristeza y la incertidumbre, para no huir como antes siempre hacía, porque ahora comparto mis silencios contigo.


A veces pienso que me encantaría estar junto al mar, otras que ojalá la vida doliese un poco menos de lo que nos duele últimamente, a veces... sin más, no tengo palabras, me he perdido y no sé ni siquiera dónde estoy. 

Pero ahí estás tú, aguardando esos instantes hasta que vuelva, siempre con tu paciencia y ese amor infinito que tengo la suerte de sentir cada día, incluso cuando me quedo a oscuras de mí misma. 


Cuando me preguntas y estoy ausente me recuerda al poema de Neruda, quizás porque nunca dejaré de ser intensa, quizás a veces es esta intensidad la que me ahoga y acabo resurgiendo a los minutos pidiendo auxilio. 


A ti, qué suerte que estés aquí... 


Solo decirte que cuando me quedo ausente, simplemente me estoy buscando, estoy buscando otro camino de vuelta para volver, volver a mí, y también a ti. 


Gracias, gracias, gracias. 


Te quiero


Bloqueo emocional

 Cada vez que me he sentido perdida vuelvo aquí, 

cada vez que estoy triste aquí me hallo, 

cada vez que me falta el aire vuelvo a mis silencios. 


Mis pensamientos vuelven a hacer daño y acabo sintiendo que no puedo, la vida que tanto me gusta vuelvo a sentirme desconectada de ella, y siento que me ahogo entre mil cosas urgentes que no son tan importantes para este vivir. 


Me siento agotada, abstraída, es como si mi cerebro estuviese cortocircuitando cada día, como si el tiempo fuese cada vez más lento y a su vez cada vez pasara más rápido. 


Echo de menos escribir, escribir como siempre hacía como antídoto a todo, como motivo de todo, por si algún día me perdiese para encontrarme, o quizás para que me encuentren. 


Escribir es el antídoto de hacernos inmortales, me he encontrado tan desconectada estos últimos meses, absorbida por el trabajo y el sufrimiento humano. 


Me noto quemada, saturada, agotada, tengo 26 años que a veces pesan, cuando empecé aquí soñaba con ser la mujer que soy ahora, de eso me siento orgullosa, pero tanto que he conseguido, tanto que me ha costado obtener siento que me pierdo del foco de lo esencial. 


El amor y la vida, ese que siempre fue mi sentido. 


Y ahora que he vuelto aquí lo sé, cuando me bloqueo necesito mis silencios. 


Estoy aquí, vuelvo. 



lunes, 19 de junio de 2023

Por si se nos olvida el amor

 Del 29 de diciembre a este presente han pasado unos cuántos meses, y es que desde que llegaste todos mis futuros están llenos de presente contigo. 

Le diste un nuevo significado a la palabra amor en mi diccionario y comparto contigo cada uno de mis silencios.

No me ahogo en mis silencios y ya no es urgente volver aquí para pedir auxilio. 

Pero por si acaso, quiero dejar aquí un recordatorio de nuestro presente. 

Es tan divertido compartir el mundo contigo. Por si algún día se nos olvida no quiero olvidar nunca cómo incluso durante la tormenta nos quedamos abrazados, cómo nos morimos de la risa y de amor a cada tontería, cómo cada día amanece diferente si es despertando contigo a mi lado. 

Cada cita es perfecta y cada beso es como si volviese a conocerte por primera vez. 

Me das un beso y se me eriza la piel, te doy un beso y sé que la ropa está en peligro. 

Suena una canción y siempre acabamos cantando o bailando, tenemos siempre motivos para brindar: con las copas y la mirada. 

Formas parte de la sustancia de mi vida, eres para todo y para tanto. Eres ese chico, mi chico, que el otro lado de la cama se queda vacío sin ti. 

Que hacemos el amor en cualquier sitio y cada vez es como si nos descubriésemos por primera vez, y digo amor, porque me explota el alma en tu abrazo.


Porque caminando siempre encuentro tu mano, no me canso de decirte que te quiero, no me da miedo hablar de futuros contigo. Me da pánico una vida sin ti, después de tanto como hemos vivido. 


Haces la vida fácil, siempre con tu sonrisa y esa mirada de niño. Este amor es diferente a todo lo anterior, porque no estamos locos, nos queremos con locura. No nos deseamos sin más, amamos fusionarnos con el otro. No nos poseemos, pero compartimos el vuelo. Y te elijo, te elijo cada día a última hora de la noche y a la primera del día. 


Por si se nos olvida, recuerda las veces que fingías romperte la pierna para hacer los pasos prohibidos, las veces que un domingo por la mañana era imposible salir de la cama aunque madrugásemos, nuestro primer baño en el mar yo con ganas de matarte porque hacía frío y llovía, pero contigo acabo diciendo sí a todo. Por si se nos olvida, quiero recordar aquellas veces que te veo llegar y automáticamente aparece en mí una sonrisa, que dices MIIIII CHIIIICA y se me ríen los huesos, las veces que en los momentos más duros siempre eres un empujón fuerte hacia arriba y me salvas  de las cosas malas de la vida. 

Que no se nos olvide nunca todas esas noches que bailamos, todas esas veces que mi gente se convierte en tu gente, mi familia en la tuya y mis proyectos en tus cómplices. 

Las locuras que juntos siempre cobran sentido, sentarnos en el suelo en plena plaza de la catedral, hacer un brindis-promesa para resolver cualquier rebote, estar en la grada y que el corazón me explote de orgullo por mi chico, robar toda tu ropa, besar cada rincón de nuestra piel y volver a tocarnos siempre como si fuera la primera vez...


Yo no sé si se puede llamar destino o casualidad, pero conocerte parece que estaba escrito. Tan fácil, tan bonito, tan real... que todos mis futuros son contigo. 


Tan sencillo como quererse sin límites, entregarnos al amor sin dejar nada en el tintero y cada vez dejar que crezca más y más. 


En esos pequeños detalles, esa lágrima cuando nos emocionamos, esa caricia sutil, esa rascada, que me crujas las manos y no lo soporte, pero echar de menos si no lo haces. 


Y cariño, llenar cada sueño de amor, estar pegados y en menos de 24 horas echarnos de menos. Que nuestros amigos sean los mejores y lo sepamos, y nuestras familias lo vean tan claro como nosotros lo hacemos. 


Desde que compartimos camino mi vida se llenó de presente, de primeras veces... Es como si hubieses llegado para quedarte a vivir en mi corazón para siempre. 


Y esta vez no tengo miedo... 


Todo contigo. 


Te quiero con locura.


Gracias por ser tú, en este presente continuo lleno de futuro. 




miércoles, 25 de enero de 2023

Bailar si es contigo

Cómo explicar el duelo en un baile, con otros bailaba con ellos y ellos eran los que sabían, yo tenía que aprender a dejarme llevar, soltar, confiar y dejarme guiar para poder seguir sus pasos, intentar adivinar qué decían con sus manos que querían que hiciese. 


Contigo bailamos como aprendices, me sacas a bailar en tu salón, me coges con cuidado y comienzan a bailar nuestras almas. Me aprieta el corazón el recuerdo de otros bailes, pero decido escuchar la música: es otra primera vez. 

Apoyo mi cabeza sobre tu pecho y me dejo llevar, me envuelves y soy feliz en tu salón. 


Bailamos sin saber bailar y nos sale bien, me besas con ese cariño que solo tienen los besos de verdad y me envuelve la dicha de sentir que es mutuo. 


Seguimos construyendo presentes y yo atesorando recuerdos, que me apetece mucho bailar si es contigo. 


Que nuestro pies están empezando a conocerse, que los latidos están empezando a marcar el ritmo. 


Que bailo contigo con un te quiero en el alma y este es recíproco. 



miércoles, 18 de enero de 2023

Aquellas pequeñas tonterías que incendian el mundo

Diciembre fue un mes de cerrar capítulos, de llenar el vacío de las historias a medias de mí misma y dejar aquella despedida en el hotel sin un atisbo de ojalá. Diciembre fue un mes de silencios, silencios también para mí, de conectar con la ausencia y dejar de lado las migajas. 


Es verdad aquella frase que reza que aceptamos el amor que creemos merecer. Por lo que decidí dejar en Barcelona aquellas cosas que pesaban en la maleta, no facturé más ilusiones e hice balanza, puedo afirmar que solté, dolió, lo que más me unía a ti era aquel hilo de esperanza que corté a cucharadas de realidad y sentirme, sentir que mi lugar no estaba en tu vida. 


Pero entonces todo cambió, el 29 de diciembre podría llamarse causalidad o destino de nuevo invito a la vida a otra ronda.  Hace veintiún días que conocí a ALGUIEN, alguien que es el nuevo él. 


Tocó suavemente a mi puerta y entró en mi mundo con cautela, dejando cada cosa en su sitio y besando con los ojos cerrados y cogiendo mi mano para que no me vaya. 


Tiene todo lo que a lo largo de mi historia pensaba que era pedir demasiado, esa mezcla de calma y magia. Esa facilidad para ser, esa combinación perfecta de un beso rico, una mirada atenta y una risa con su punto de vida. 

Terminé y comencé el año con sus besos, con cada cita perfecta, con queso, vino, el mar, nuevas canciones, besos que no se gastan y abrazos en los que te quedarías a vivir. 


Con él me apetece escribir, me apetece decir tonterías y se me ríen los huesitos con cada una de las cosas que hace. 


Su olor se ha colado en mi alma y es la primera vez en toda mi vida que siento que puedo ser sin tener que hacer barricadas para protegerme y esconderme. 


Enero ha llegado intenso, lleno de aquellas pequeñas tonterías que me tienen como una adolescente enamorada: bailar en el salón, comer chuches en un sitio bonito de sus labios, que me regale bombones, que se emocione con una palabra, que me acaricie las lágrimas cuando lloro al ver una película, que mientas le cuento mi historia me abrace con la mirada calmando todo lo que dolió, que se preocupe por los demás y cuide a sus amigos como a la familia, que podamos hablar de amor y lo hagamos. 


Enero ha llegado lleno de primeras veces de hacerlo sin miedo, con vértigo. Pero al vértigo, alas. 


Estoy llena de ganas y no quiero frenar esta intensidad aun a riesgo de colapsar. Es la primera vez que duermo abrazada a alguien y quiero quedarme sin salir corriendo, que el tiempo pasa tan rápido que ya lo echo de menos antes de volver a verle. 


Si algo tengo claro de este 2023 que acaba de empezar es que tengo un amor sin estrenar dentro del pecho que quiero que dure mucho tiempo si sigue pasando así de rápido. 


Compartiendo con él todos mis silencios y cada pequeña tontería que incendia mi vida con una magia muy bonita.


Tengo un nuevo ojalá hacia el que camino, una certeza en el alma. 

viernes, 6 de enero de 2023

Queridos Reyes Magos de Oriente:

Queridísimos Reyes: 

Os escribo como ya es tradición por todas para agradeceros lo traído del 2022 y por este 2023 que viene lleno de cambios.

Este fue un año de comenzar a colocar cada cosa en su sitio y cada persona en su lugar, aunque algunas queden desordenadas. 

Me diste muchísimos viajes: Madrid, Menorca, Valencia, Milán, Santiago, Barcelona y hacia mí misma.

Me diste personas inolvidables y comencé a olvidar a otras. 

En esta carta os pido seguir viajando, cumpliendo cada sueño y estar cada vez rodeada de personas que me eligen una y otra vez tanto como yo a ellas. 

Os pido salud, conocimiento y amor para esta vida tan intensa que estoy teniendo la suerte de vivir. 


Sé que es mucho lo que pido, pero os lo pondré más fácil sin tanto miedo. 


Gracias por seguir ahí...

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...