Quizás escribir sobre ti sea demasiado atrevido, pero sí es
cierto que una parte de mi alma te debe estas líneas, pero la verdad es que estos
cambios de rutina me hacen plantearme qué ocurre, quién suma y quién resta.
Pero quizás el ponernos a prueba, el ver lo que nosotros
sentimos lo que a nosotros nos pasa lo que a nosotros nos asusta, llegaste y me
ayudaste a entender esa parte de mi alma que no quiere enfrentarse a saltar al
vacío de mis miedos.
Es más fácil decir que esto no me asusta, que me molesta el
hecho de que quizás me importes y ojalá hubieses aparecido en mi vida en otro
momento, haberte mostrado mis secretos y mis rincones.
Pero por otro lado me hace sentir que tú eres otro ojalá,
otro producto de mis sueños, de mis fantasías del ojalá fuese real.
“Llegaste por casualidad, como todo”, pero fuiste la causa
de la de volver a creer que las hadas existen
Que una canción puede volver a cambiarte el día y la vida,
que quizás y solo quizás en ocasiones es posible encontrar una posible gran historia
en un paréntesis de tiempo como el que se nos presentó ante nuestras narices.
Quizás nunca más seas, pero para mí has sido esa parte de
querer volver a vivir una historia como las de antes, como la que es me había
olvidado soñar, con buenas noches y muchas canciones.
Que quizás no fueses real porque vives en mi mente, pero mi
mente me ha dado un regalo que fue bonito mientras duró.
Si fuésemos vampiros hubiese sido más fácil que siendo reales.