domingo, 30 de octubre de 2016

Te odio,

«te odio»

Y bien sabes que te miento... te sigo odiando con una sonrisa y un beso entre los dientes.

Te odio,
Te odio tanto que ni te lo imaginas.

Y tú dices odiarme más, pero yo sé que siempre un poco menos.

Te odio con luz, con rabia, despeinada y sonriendo.

Te odio tanto aún, cuando te encuentro y te resistes...

Te odio en mis cosquillas, que solo tú encuentras.

Te odio de lejos, con mi mirada de odio en las clavículas.

«No me mires así, no te acerques tanto»

«Me pones nervioso»

~Desaparece, que aún te odio tanto~

sábado, 29 de octubre de 2016

Dos ojos para mirarte:

Te miro, tan niña tan efímera.

Etérea, pequeña ante tus ojos.

Transparente, me desnudas aún de lejos.

Dime cómo hago para no mirarte con el vaho de nuestros cuerpos aún en mi piel; cómo me quito tu aroma del pelo.

Cómo seduzco a este invierno si tus dedos no se enredan ya en mi pelo,
tu mirada atenta de nuevo.

Hace hoy un año que decidiste asomarte a mi vida virtual y nunca imaginaría llegar a tenerte tan real en mi verdad.

Ya no tiene sentido seguir intentando explicar algo de tan adentro, que  somos dos niños con miedo al precipicio de aquello que no conocemos.

Respirar colgados de un sueño.

Tu soplo de vida a mis latidos.

Eres aire y sol, vida para mi locura.

Un traspiés de la vida.

Una burla a nuestros sentidos...

Intentando evitar lo inevitable...

Te miro, con estos dos ojos que tengo con los que nunca pude mentirte.


viernes, 28 de octubre de 2016

Colores

Defines mis colores, me pintas y yo difumino la despedida con  un ojalá.

Desaparezco como necesitas, pero me dejas tu firma en el borde mis clavículas.

Mis pies inquietos que siempre fueron un paso por delante, ahora solo dan trompicones para encontrarte...

Pero calma, me convierto en lienzo y me escribo, para intentar definirte.

De golpe hecha pedazos de pasión, trozos de sexo y besos de amor en cada vértice de mi ser.

No te creo, no me creo ni una sola palabra de esos labios que nunca mentían al encontrarse con los míos.

Calma, que me quedo en esta escala de colores, inerte y bendita.

Por tu aroma, aún en mis sienes.

Por tu piel, aún en mis poros.

Por tu sonrisa, aún en mi alma.

Por este invierno tan frío...

Por las señas del pasado aún hirviendo.

Ya no te pediré perdón por quererte desde el principio,

Ni permiso, para esperarte...

Cuando tu sonrisa sincera, me encuentre valiente.

Para jugarnos la risa, con el as del pasado entre los dientes.

La certeza del presente eterno en nuestra mirada.

El quizás que se hizo realidad de nuevo.

Tus labios en mi cuello.

Un ojalá de buenas noches, para intentar dormir, que no soñar.

Que llegaste para quedarte a pesar de las despedidas.

Que llegué para esperarte, a pesar de mis prisas...

5 minutos más.

(Solamente cinco)

miércoles, 26 de octubre de 2016

Carta blanca.

Carta blanca a nuestra historia, tan fugaz y tan eterna a la vez.

Carta blanca a nuestros besos.

A nuestras idas y venidas.

Carta blanca, porque no supe entenderte a tiempo.

No pude permitirme el lujo de no quererte.

Carta blanca a las huidas.

Carta blanca al presente.

Carta blanca, en pleno octubre...

Carta blanca:

martes, 25 de octubre de 2016

Explícamelo, no lo entiendo.

Odio todas estas sensaciones, este cocktail en mi pecho al insinuar una despedida, al querer dejarte tu calma.

Porque comencé a enamorarme de ti, sí. Supe que había algo incluso antes de hablar contigo, supe que al abrazarte ya te había abrazado antes. Sentí que ese beso dio sentido a muchas cosas...

Y todo lo que pasó, todos los fuegos artificiales tenían que pasar.

Los efectos especiales que tenían nuestros momentos, el vaho, las estrellas fugaces, los besos de colores... No, no me llames loca; sucedieron de verdad.

Nuestros domingos por la tarde... un juego de cartas, guardando ases siempre bajo la manga.

Lo siento, te quiero.

Lo siento, te quiero sin querer, te juro que nunca en mi vida quise quererte, nunca imaginé que me enamoraría de tu calor, de tus manías, de tus ojos, tus manos, tu pelo... de pies a cabeza.

Chico de La Calle Principal, dime tú si tiene sentido....

Te quiero, también con miedo... me muero de miedo a cada instante, me muerde la locura la nuca y no puedo remediarlo, ella quiere que no te deje, que luche y me quede...

Pero mi pregunta es simple, ¿quieres que me quede?

Yo no sé si estoy enamorada, sé que te llevo dentro, que te has convertido en el primero, en fundamental, pero no eres necesario. No quiero que lo seas, ni serlo yo para ti.

No quiero fechas de compromiso, ni agobios.... Pero sí quiero poder expresar lo que siento, tal y cómo soy. No tener que morderme la lengua ni los tequieros, que prefiero que seas tú el que muerdas.

Que no entiendo tu ecuación, que estando contigo las piezas encajan, sorprendentemente.

Que si te da miedo qué pasará mañana.... yo te hago hueco en mi mañana por si truena en el tuyo... y pasado nos vamos al tuyo.

Que no soy como muchos creen,  yo puedo volar y me encanta, pero siempre vuelvo donde se encuentra la palabra hogar.

Desde que te conocí, en ese abrazo.... no sé porqué, conduzco con más calma, ya no necesito jugarme la vida en cada precipicio.

Aprendí que el vivir no entiende de futuros, ni de planes.

No me sirven de nada estas palabras, si me besas bien lo sabes.

Si te beso bien lo sabes.

Si me abrazas...


Esta es la tercera...

¿truco o trato?


domingo, 23 de octubre de 2016

Candente.

Prendes fuego a mi alma con tu abrazo,
acaricias cada milímetro de mi piel hasta hacer que me corra.

Sin sexo, con el alma.

Me llenas de paz.

Me besas de colores...

Te quiero aunque me sangre la lengua de no decírtelo.

El yin y el yang de temperatura corporal.

Bendita mi suerte, que continúe.

Benditos los besos, que me das.

Maldita sonrisa la tuya, que me enamoró el alma, sin pedir permiso; para siempre.

viernes, 21 de octubre de 2016

P.

Al pasado, de vez en cuando hay que escribirle, sobre todo cuando grita.

Recuerdo octubre a tus pies y con tus venidas.

Un octubre triste, con tus fiestas extrañas en las que desaparecías, en las que nadie sabía dónde dormías y todos señalaban a ella.

Ella. A veces aparece un «ella» y un «él» que lo cambia todo. Hace meses que no te escribo, pero me siguen preguntando por ti. Fantasmas y centinelas.

Ahora quizás yo sea ese «ella» en pasado, o presente de algún ente.

Ya no me muero al reescribirte. De vez en cuando me visitan los dulces recuerdos, pero ya no muerden. Y de vez el cuando el dolor me roba un poco de aliento cuando me invade.

Viajé, como siempre hice. Desaparecí, y cuando estuve a punto de volver a encontrarte el destino me giró como una peonza.... me llevó a un principio diferente, a uno de siempre.

Pero nunca intenté sustituirte, porque nunca repetiría el mismo error de hacer y hacerme tan sumamente infeliz.

El respeto, el valor, la lealtad... son principios que se quedaron huecos en nuestro abrazo.

Nunca pensé que mi mente podría llegar a quedarse en blanco de tu presencia, te lo juro.

Y escribo esto recordado tu nombre, pero ya no te conozco, nunca lo hice.

Injusto, quizás. Una promesa de eternidad tirada al mar.

Esta carta es como una postal que se pierde y llega tarde....

Tan tarde que no dice nada...

Tan tarde que te demuestra que no quedaba nada.

Espero que seas feliz, te encuentres y la encuentres.

Todos tenemos derecho a ello. Los dos teníamos derecho a esto.

Vivir... en paz.

Abandonar por fin esta guerra.

Vuela, seguiré volando.

jueves, 20 de octubre de 2016

Ni te imaginas cuánto

Cuánto me enseñas, cuánto me das,
Cuánto te quiero.

La calma de tu mirada, tu corazón abierto a mis historias, tu atención a mis besos.

Un quizás entre los dientes, la certeza de de ser verdad a tu lado.

Aprender a esperar encontrándote.

Más besos.

Joder! Hace nada que llegaste, y desde siempre te siento...

Quédate cinco minutos más, prometo hacerlos eternos.

Te tero.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Postales.

Que parecen mensajes en botellas de cristal volando por el mar del tiempo.

No sé si te llegará cuando ya sea demasiado tarde... o justo en el preciso principio.

domingo, 16 de octubre de 2016

La tentación.

No te pongas celoso, que aunque no lo parezca estoy dándoles cañonazos pero para que se  vayan.  

Que ni borracha te olvido.

Que joder, que estás en mi cabeza hasta cuando otra mano me roza.

Que si encima luego apareces y tú me rozas.

Cómo quieres que intente no besarte, si te acercas;
y encima me provocas.

Que no puedo resistirme a tu cuello y menos a tus andares.

Y yo, que bien me puse aquel vestido negro más tuyo que mío. 

Yo ahí estaba, feliz cuando te robé un beso de esos, en esos labios que son tan míos, como tuyos los míos.

Rompecabezas que se arregla cuando se tocan.

jueves, 13 de octubre de 2016

Octubre, de nuevo.

Odio octubre y sus putos días.

Odio su rutina triste y asfixiante, quizás sea el mes que menos me gusta del mundo.

Octubre, con sus malas noticias, sus despedidas, sus nuevas rutinas.

Octubre es un mes de cadenas tirando de pasados.

El mes de las promesas que nunca cumpliremos.

La agonía de sentir lo que pasará cuando acabe, un noviembre frío y sinsentido.

Octubre.

Maldito mil veces por el destino.

Octubre...con alguna bienvenida, pero todas de papel, que se mojan con la lluvia y nos hacen ser nada en comparación con lo que podría haber sido.

domingo, 9 de octubre de 2016

Huye.

Huye, que estás a tiempo de que lo acepte, de que no vuelva.

Huye.

Huye.

Huye de nuevo que lo aceptaré aunque lo intente.

Vete, si tan lejos crees que puedes llegar dejando el corazón en alguna esquina.

Huye, que así es más fácil.

Huye, que así parece que no dolerá.

Huye fuerte, sin miedo. Como eres.

Huye... Que quiero que lo hagas.

Que escapes a tiempo de este amor a fuego lento antes de que vuelva a hacértelo.

Huye, mientras duermo.

Intento olvidar lo vivido entre el humo y mi ventana, que es más fácil con la luna de testigo, que ella no se marcha.

Huye, tú que eres más fuerte, que yo soy presa del sentimiento que corre maratones en mi pecho.

Huye, que estamos a tiempo.

Yo haré como que no lo veo. Tú creerás que no lo siento.

Los gatos que se cruzan por la calle

A la hora exacta en la que te nombro y apenas me miras.

Un gato se cruza, te vuelvo a recordar y freno.

Me frenan, te nombro en silencio.

Ojalá, joder.

Vuelves.

Te marchas como el gato sale espantado hacia la oscuridad.

Pero escondo mi linterna, ¿cómo podría alumbrar a un ciego?

quizás con alma, pero ya estás demasiado lejos.

viernes, 7 de octubre de 2016

Míos.

Son míos los errores, los tropiezos y los comienzos.

Son mías las lágrimas de los orgasmos, los tequieros y los versos.

Son míos los suspiros, son míos los silencios.

Son míos tan míos que tiemblas al conocerlos.

Mi locura, mía es.

Míos son los los develos, los destellos, los reproches y los aviones.

Todos míos.

Mis olvios, mis torpeces, mis ruidos.

Míos son tanto como mía soy.

Míos son cada síe, y algún no.

Mía.

Mía soy.

Tanto que tiemblas cuando aparezco por tu calle, que también es mía.

Pero me comparto, me parto y te abrazo.

Porque ser solo mía es un egoísta sinsentido, ya que el verbo compartir se conjuga contigo...

Y también, de nuevo, mis huidas, todas mías.

jueves, 6 de octubre de 2016

A veces te nombro en silencio...

Joder, a veces aún ahora aparece tu nombre entre mis versos malditos.

A veces, aún aparece tu silueta entre mis sombras.

A veces, aún retumbas en mis sueños.

A veces, te olvido.

A veces, te nombro.

A veces me olvido y entonces te vuelvo: a escribir, ya que no puedo hacerte otra cosa.

A veces, aún parece que te quiero.

Pero solo a veces.

Entonces aún vuelvo...

Y se queda en esto.

Un escrito, de nuevo maldito con tu recuerdo.

lunes, 3 de octubre de 2016

Capicúa:

"No" decimos a la vez.
"No" decimos opuestos.

"No" no me dicen tus ojos ni tus manos.
"No" me dices escondiendo la mirada.
"No" te digo otra vez.

"No" me vuelves a decir sintiéndome cada vez más enana.
"No" yo sé que "no".

"No, no, no y mil veces no".

"No", hasta desgastarnos,
"No", desgarrándonos.

"No" hasta perdernos, "no" por miedo.

"No"... con un "Sí" en un no beso.

"No" capicúa.

... (¿Realmente te conformas con esto?)

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...