Huye, que estás a tiempo de que lo acepte, de que no vuelva.
Huye.
Huye.
Huye de nuevo que lo aceptaré aunque lo intente.
Vete, si tan lejos crees que puedes llegar dejando el corazón en alguna esquina.
Huye, que así es más fácil.
Huye, que así parece que no dolerá.
Huye fuerte, sin miedo. Como eres.
Huye... Que quiero que lo hagas.
Que escapes a tiempo de este amor a fuego lento antes de que vuelva a hacértelo.
Huye, mientras duermo.
Intento olvidar lo vivido entre el humo y mi ventana, que es más fácil con la luna de testigo, que ella no se marcha.
Huye, tú que eres más fuerte, que yo soy presa del sentimiento que corre maratones en mi pecho.
Huye, que estamos a tiempo.
Yo haré como que no lo veo. Tú creerás que no lo siento.
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