Te miro, tan niña tan efímera.
Etérea, pequeña ante tus ojos.
Transparente, me desnudas aún de lejos.
Dime cómo hago para no mirarte con el vaho de nuestros cuerpos aún en mi piel; cómo me quito tu aroma del pelo.
Cómo seduzco a este invierno si tus dedos no se enredan ya en mi pelo,
tu mirada atenta de nuevo.
Hace hoy un año que decidiste asomarte a mi vida virtual y nunca imaginaría llegar a tenerte tan real en mi verdad.
Ya no tiene sentido seguir intentando explicar algo de tan adentro, que somos dos niños con miedo al precipicio de aquello que no conocemos.
Respirar colgados de un sueño.
Tu soplo de vida a mis latidos.
Eres aire y sol, vida para mi locura.
Un traspiés de la vida.
Una burla a nuestros sentidos...
Intentando evitar lo inevitable...
Te miro, con estos dos ojos que tengo con los que nunca pude mentirte.
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