domingo, 22 de agosto de 2021

¿Un café en septiembre?

 Jolín, no te olvido de memoria y ya vuelves. 


Se me llena de burbujas el corazón, no sé si acabaré explotando por los ojos. 


No sé qué me deparará septiembre, si después del camino te seguiré llevando entre mis ojalás. 


Esta historia, que ha sido una aventura. 


Que podrías volver y no volver a vernos. 


Que podríamos aventurarnos a ser, esta vez con otras prisas y con otra risa. 


Ahora que ya creía que no te quería. 


Ahora que pareces volver, que no sé si será un café de "Cuentas Pendientes" que no sé si serás recuerdo o bienvenida. 


Hoy que casi se me escapa todo el aire y me laten tus cosquillas. 



miércoles, 11 de agosto de 2021

Hacía demasiado tiempo que no me decían "te quiero".

Es un te quiero de un italiano, no es mi favorito, pero ayer sentados en el café donde fuimos cuando nos conocimos me coge de las manos, me mira a los ojos y me suelta: te quiero. 

Le miro como cara imposible y atónita y le digo que nunca se dice "te quiero" aquí en España así como así,  yo no me asusto porque sé que para él significa "ti voglio bene" es más un te quiero de amistad, que un "ti amo" eso aquí ni por fundaciones. 


Luego empezamos a reír y me di cuenta de que quizás había exagerado, que no era culpa suya sino de mis miedos. 

Y él lo sabe, me mira con ojos de niño y se preocupa de llevar el pelo demasiado largo para la cita conmigo. 

No entiendo a los italianos y el pelo... Digno de estudio. 


Luego nos reímos, diría que sí, nos queremos un rato y escapamos de la rutina absurda de nuestras vidas. 


Un deliz de la rutina, otra volta de la vida. 

sábado, 7 de agosto de 2021

tus dedos en desmontando mis muñecas

Hoy de golpe he notado unos dedos apretando en el medio de mis muñecas, separando mis huesos haciendo leve círculos, el cubito y el radio. 

Hoy he notado cómo dos manos flexionaban mis manos y luego como una mano desarticulada todo mi antebrazo. 

Luego me he dado cuenta de que era un recuerdo, que a veces te noto en mi brazo derecho cuando me late tu ausencia. 

Hoy que ha que me estaba olvidando de ti hace unas semanas, que me escribiste cuando ya es ayer, que ya no sé si quiero volver a verte. 


Miento, me muero de ganas de verte. Estoy aún despidiéndote de memoria y me late tu idioma en el suspiro de aquel abrazo y torpe despedida.

Hoy te he recordado desmontando mis miedos y abrazando mis dudas, mordiéndome las ganas de llamarte, de escuchar tu voz. 

De besarte sin miedos 
De no tener que olvidarme de ti, de mi. 

De no ponerle fin a esta aventura. 

lunes, 2 de agosto de 2021

Es la única vez que vamos a ver este pueblo.

Un niño de siete años, uno de mis niños favoritos dice con voz serena mientras mira por la ventanilla del coche: "esta es la única vez que vamos a ver este pueblo". 

Me ha dado un pellizco de melancolía mientras en silencio admiro a este chico. ¿Por qué nos olvidamos de vivir? Si a cada instante alguien nos recordase de qué es la última vez que vas a ver algo miraríamos más. 

Abriríamos bien los ojos y el corazón ante la esencia, nos entregaríamos en cuerpo y alma a la vida. 

Yo cuando he visto algo alucinante siempre pensaba: "está aquí, volveré", pero estoy emprezando a darle la razón, a Ale por el "estás aquí, mira bien". 


No me te hacía entre mis memorias

No contaba con tener que olvidarte, pero hoy me duele tu ausencia. 

Será el frío del norte, será que han pasado varios días desde los que no te he conseguido olvidar. 

He vivido, brindado, conocido, besado. He sido, del verbo sentir. 


Pero me he encontrado con el verbo recordarte, a ti. 

Ahora te odio, odio los cambios de futuro y la caducidad de las promesas. Odio tu olor en mi memoria y tu mirada en mi alma. 


Ya lo sé, conozco esta historia y soy experta en el olivo. 

Ya lo sé, tendré que olvidarte como quien renuncia a un sueño.


Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...