Por un minuto de diferencia hubiese sido otra historia.
Te llamo, doy unos pasos esperando que contestes, voy a cruzar y la verdad es que estoy pensando que si no me contestas será que estoy haciendo la tonta.
El chico del otro lado de la calle me mira con ojos contentos.
Joder, si supieras la frase de Rayuela que aparece en mi mente, Cortázar recita su frase mientras camino hacia ti, me abrazas: "andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos".
El mundo es muy grande como para coincidir así y no llamarlo destino.
Es imposible obviar la poesía y el arte de tus maneras.
Sentir que eres un hogar inolvidable.
Gracias por la aventura,
ha sido un placer.