domingo, 23 de diciembre de 2018

Caballero con puntos suspensivos...

Hola, caballero...

Te escribo por aquí por no escribirte de nuevo, has vuelto, con esa sonrisa que pone del revés el mundo y yo cuento los pasos exactos para tenerte en frente. Pero eso no pasa, doy media vuelta intento ser fuerte evitar ser la niña en la que me convierto cuando estás cerca.

Que la historia no se acaba, que los años pasan y sigues dando la vuelta a mis circunstancias y vuelves como una anécdota a mi vida, otra navidad... Varios años después, ¿serás un espejismo? Uno de los duendecillos de papá Noel que solo  vuelve para hacer magia unas veces al año y desparece...

Ojalá un café con luces navideñas, contigo.

Tienes la excusa de mi pañuelo y yo mucha vida por contarte...

¿Te cumplirás? Quizás ya ni te acuerdes de pasar por aquí, formas parte de mis almantes... Por si no te cumples, feliz Navidad... Ojalá vuelvan a regalarte nieve.

Yo he fotografiado ese instante de tu sonrisa en mi alma, pero siempre fuiste un galán y yo una anécdota con cosas de niña.

Como estas...

domingo, 16 de diciembre de 2018

Dos manos... Chico almarte.

Creo que ya te estoy imaginando... En mis silencios susurro tu nombre, gritan mis ojos un ojalá y te encuentro en esa fina línea que separa una ilusión de un parasiempre.

Que quizás sea lo mismo, que quizás solo seamos el espejismo de un sueño, el reflejo del otro en la mirada.

Pero luego llegas y me haces sentir, me llenas de luz y con la sutilidad de una sonrisa me haces volar, de pronto soy fuegos artificiales...

Y te lo cuento todo, hablo tanto por si fuera la última vez que te viese, con el fin de no ser un espejismo.

Y paseamos sin rumbo, con sentido único a vivir, una calle que podría ser cualquier país en el que seguimos el mismo paso.

Y si no acompaño del brazo me siento extraña, es natural... Como lo es hasta el silencio.

Y el tiempo se nos vuela, se nos escapa, los relojes se paran, ¿será magia?

Vuelvo a ser la niña que se disfraza de mujer dura y fuerte pero que se muere por verte.

Vuelvo a ser una chispa revoltosa en el aire mecida por el tono de tu voz, suspendida en el cielo.

Y te descubro encajando en mi mundo, comprendiendo mis momentos, compmetándome con los tuyos.

Y ahí, en ese abrazo que nunca es el último, en ese beso en la mejilla, en esas canciones en mi coche arreglando el mundo, hablando de nuestros mundos.

Ahí te juro que me quedaría a vivir.

Aunque solo sea un ratito, pero que sean cinco minutos más.

sábado, 1 de diciembre de 2018

¿Por qué yo?

Me pregunto cómo es posible que nunca olvidase tu mirada, cómo reencontrarnos... Cómo me descubriste de nuevo entre tanta gente cuando yo aun era una chica armadura...

Cómo explicar... Que me miras y me haces cosquillas en las mejillas... Que intento evitarte y te metes dentro de mi alma, es como si me mirases desde dentro.

Se me amontonan las palabras, yo que casi había olvidado qué era sentirlo todo en un abrazo eterno...

Sé, que por nuestras circunstancias solo podremos ser un sueño, un juego de niños, pero yo solo quería darte las gracias por la magia, por un día de cine... Y por las miradas que te hacen sentir vivo...
No quiero que pare esto, no quiero que se acabe cada vez que me descubres y me adivinas...

Quiero dejarte así, por siempre en mi mente... Tan vivos, tan reales...
Gracias por poner patas arriba mi vida, pero sobre todo por devolverme una parte de mí que creía perdida...

Despacio, quiero seguir conociéndote...

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...