sábado, 26 de junio de 2021

Verte del verbo volver

Antes de llegar al aeropuerto veo un avión aterrizar, me da un vuelco. Faltan solo 11 minutos para vernos, bueno, mejor dicho 11 minutos para que pises el suelo. 

Llevo un rato dando vueltas, pensando en cómo te saludaría... Me llaman por teléfono, mientras tú sales, y cuando me giro te veo con los brazos abiertos, no me da tiempo a colgar cuando me estás abrazando tan fuerte que parece que vaya a desparecer. 

Me vuelves a abrazar y yo comienzo a abrazarte. ¡Joder! Acaban de recomponerse 4 meses y medio de un plumazo, "demasiado tiempo", "te he echado de menos" ... 

He sentido como cuando te miran como si fueras magia y te tocan para ver que eres real. 

Te he mirado en silencio y he dado las gracias a la suerte o al coraje. He escuchado tu latido, hemos parado el tiempo, nos hemos deshecho y hecho de nuevo. 

Se me llena la voz de colores contigo cerca y me enseñar a mirar, a frenar, a sentir, a entenderme, a vivir fuerte. 

Hoy has vuelto a romper mis esquemas y mis planes, te has colado dentro de mi alma de nuevo. 

"Qué bueno que viniste...", con tu acento, con tus dedos en mi espalda, con mis dedos entre tus dedos, con mis miedos entre tus besos. 

Gracias por todo. 

miércoles, 23 de junio de 2021

Ahora que vuelvo a verte.

No sé si son mariposas o de nuevo las termitas, no sé si mi corazón es de arena y tú estás dejando huella. 

Estoy volviendo a imaginarte, llena de dudas, intentado olvidarte antes de volver a verte. 

Luego escucho tu voz y todo se me olvida, será que la distancia hace que ante el silencio me encuentre en un abismo gigante. 


Sé que el futuro no existe, que improvisaremos el reencuentro. 

Pero me muero de ganas de temblar en tu abrazo, de mirarte a los ojos y confesarte mi mayor certeza: te he echado de menos, pero qué bueno que viniste.

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...