Llevo un rato dando vueltas, pensando en cómo te saludaría... Me llaman por teléfono, mientras tú sales, y cuando me giro te veo con los brazos abiertos, no me da tiempo a colgar cuando me estás abrazando tan fuerte que parece que vaya a desparecer.
Me vuelves a abrazar y yo comienzo a abrazarte. ¡Joder! Acaban de recomponerse 4 meses y medio de un plumazo, "demasiado tiempo", "te he echado de menos" ...
He sentido como cuando te miran como si fueras magia y te tocan para ver que eres real.
Te he mirado en silencio y he dado las gracias a la suerte o al coraje. He escuchado tu latido, hemos parado el tiempo, nos hemos deshecho y hecho de nuevo.
Se me llena la voz de colores contigo cerca y me enseñar a mirar, a frenar, a sentir, a entenderme, a vivir fuerte.
Hoy has vuelto a romper mis esquemas y mis planes, te has colado dentro de mi alma de nuevo.
"Qué bueno que viniste...", con tu acento, con tus dedos en mi espalda, con mis dedos entre tus dedos, con mis miedos entre tus besos.
Gracias por todo.