Estoy volviendo a imaginarte, llena de dudas, intentado olvidarte antes de volver a verte.
Luego escucho tu voz y todo se me olvida, será que la distancia hace que ante el silencio me encuentre en un abismo gigante.
Sé que el futuro no existe, que improvisaremos el reencuentro.
Pero me muero de ganas de temblar en tu abrazo, de mirarte a los ojos y confesarte mi mayor certeza: te he echado de menos, pero qué bueno que viniste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario