Minutos guardados minuciosamente en mi retina, palabras, aromas y el sonido de los pasos.
Han pasado casi veintidós meses desde que te conocí, 55.292.400 segundos que siguen pasando desde que te vi por primera vez y te colaste en mi alma.
Cincuenta y cinco millones de latidos con tu nombre en mis adentros. ¿Por qué dejé crecer dentro de mí este sentimiento tan grande? ¿Por qué no me he rendido ya cuando sobraban los motivos?
¿Para qué...? ¿Para no avanzar? ¿Para esperarte? ¿Para continuar la historia que siempre soñé y tú cumpliste?
Te has convertido en una ilusión de mi mente, un juego de mis inseguridades.
El amor y los sentimientos dicen que no se pueden controlar, los míos se me han escapado y cogería un avión para ir a buscarte, o mejor dicho volver a encontrarte.
"Te quiero, te echo de menos y quiero volver a verte" eso es lo que quería decir en las tres postales que te envié.
Escribo para no ahogarme con mis silencios...
Escribo para algún día confesarte, antes de que sea tarde, todo lo que siento.
Esperando que toques con tu mano todo lo que llevo adentro.
No sé cuándo se acabará esta película, siento que seguirán viniendo viajes y que nos volveremos a encontrar.