domingo, 23 de octubre de 2016

Candente.

Prendes fuego a mi alma con tu abrazo,
acaricias cada milímetro de mi piel hasta hacer que me corra.

Sin sexo, con el alma.

Me llenas de paz.

Me besas de colores...

Te quiero aunque me sangre la lengua de no decírtelo.

El yin y el yang de temperatura corporal.

Bendita mi suerte, que continúe.

Benditos los besos, que me das.

Maldita sonrisa la tuya, que me enamoró el alma, sin pedir permiso; para siempre.

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