Suena esa triste canción desconocida tantas veces escuchada... El cantar de un pájaro se oye tras el cristal de la ventana, un nuevo amanecer nos espera.
Cada uno en su propio mundo pero compartiendo la misma cama... Nos miramos como si el otro fuese un mero espejismo, de tu aroma aún quedan restos en mi piel y tus besos dejaron marcados senderos como huellas de pies descalzos sobre arena mojada.
Los meses han pasado demasiado rápido... Vuelve abril, desafiante, melancólico, sin ti...
Cada amanecer mis sueños enredan con tu voz, recuerdos y desvelos se burlan de mi cordura. La silenciosa esperanza de encontrarte tras cada canción, la angustia de sentir la ponzoña de tu ausencia cuando mi corazón se acelera.
Vivir sin vivir, sonreír sin saber dónde estás.... Latir a destiempo mientras se agota el tiempo de nuestro reloj de arena.
Prometimos dejar morir nuestra esencia, ahogarla con nuestra estúpida soledad...
Olvidar todas aquellas idioteces que tenían sentido en nuestro mundo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario