Escalofríos se apoderan de mi piel, erizan, hielan cada milímetro de este cuerpo que no entiende nada. Y me pregunto el porqué.
El porqué de que no está lloviendo y me acuerdo de ti. De cómo con un beso rompiste las cadenas y distancias que yo siempre había impuesto con otras personas. Cómo con una sola estocada que hiciste me dejaste tamblandeándome en la cuerda floja de la locura. Me pregunto cómo pudiste ser tan tangible y ahora tan fantasma. Cómo un tus huellas se quedaron marcadas por mi cuerpo y ahora me abrasan. Cómo un beso en la frente me dio a entender que necesitabas ser salvado. Que no eras un simple disfraz. Que tenías dentro aquello que llaman Magia... Que tienes miedo de enfrentarte a tu propio temblor,a tu propio temblor...
Que tienes miedo de que vuelva a llover.
Sentí tus acordes cuando nuestras pieles estaban tan juntas. Cuando nuestra respiración nos delataba. Cuando no nos veíamos la sonrisa. Cuando fuimos acordes. Mudos y llenos de matices.
Fuimos esa canción de fondo que suena por casualidad... Que siempre vuelve a sonar.
Y puede que nunca más seas... Que no tengo que empeñarme en salvar siempre las causas perdidas que no quieren ser salvadas.
Que me moriría por abandonarme de nuevo bajo la lluvia... Y que sean acariciadas las cuerdas de nuestras almas... Y que seamos mil acordes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario