lunes, 2 de febrero de 2026

Días raros

 Están siendo días raros, volver a vernos es besar el pasado suplicando un futuro que no existe desde hace tiempo, existe el ojalá todo hubiese ido bien. 

Días donde la ansiedad y el vacío se apoderan de mí. El ego y la adicción quiere que vuelvas, el amor necesita dejar marchar. 

Ojalá la vida se te acelere pronto y yo siga transitando este duelo, ¿cómo se vive con la ausencia? Ahora entiendo la dificultad de la viudedad cuando todavía existía el amor, el luto no solo de echar de menos,  sino del lugar, de los espacios, de los chascarrillos, el yo contigo, el espacio que ahora está vacío, esa sensación del hueco al otro lado de la cama.


Y mira que tuvimos noches juntos a kilómetros de distancia, pero ahora hay que ir más allá de esta vida, toca coger todas las cosas como en la canción de Caída Libre e ir buscando todo lo perdido. 

Estoy moviendo todas las cosas, todos los rincones de casa y voy encontrando notas, mensajes, que llegan hasta lo más hondo del alma, intento colocar cada cosa en un nuevo sitio, guardando las cosas que ya no... 

Y me voy encontrando, transitando esta tristeza, removiendo recuerdos, miro nuestras fotos con sonrisas tristes y luego veo entre esas fotos las otras donde fuimos felices de verdad. 

Digo amén a cada momento juntos, a cada instante, pero ahora voy buscando La Salvación, estoy buscando salvarme nadando con este mar de decisiones buscando una nueva dirección en mi vida. 

Ya hace casi cuatro meses que decidimos dejar de sufrir, escribo en la misma silla y no estás al lado, a veces me encantaría que en el momento antes de darte LA CARTA, hubiese encontrado otras respuestas, la misma carta que llevaba escondida con el deseo de no tener que sacarla,  que no era un as era la salida de emergencia. 

El otro día escuché que la vida es como cuando te explican en los aviones qué hacer en caso de emergencia y todo el mundo mira por la ventana, pues eso nos pasó en nuestra relación, no supimos qué hacer en caso de emergencia. 

Hoy he visto que has conseguido otro objetivo, sé que en esa carrera te has acordado de mí, sabes que habría estado esperándote en la meta, de no ser llegando a tu lado, pero estoy orgullosa de que lo estés haciendo. 

Que cada vez estés más cerca de ser tu mejor tú,  así sea sin mí. 

Ojalá todo lo bueno que tienes te llegue de vuelta, pido al cielo que te trate la vida aún mejor de lo que yo hice. 

Están siendo días raros, días en blanco y negro, días de volver a hacer las cosas que hacíamos juntos, de buscar las cosas que dejamos en lugares juntos, días de contar nuestra historia con cierta distancia. 

Me noto ligera y más yo que antes, pero echo tanto de menos nuestro yo conjugado juntos. 

Al fin, así es la vida y así debe ser... 

Así hemos elegido que sea, dejarnos para ser ha sido quizá la decisión más difícil, dura y valiente que tendremos que tomar en mucho tiempo, porque nos queremos como ojalá fuese enseñable al mundo. 

Pero luego cuando aparecen las dudas recuerdo todo lo que hizo que nos estuviésemos asfixiando que se nos ahogó la llama, que nos estábamos ahogando y estábamos tan agotados.  Y yo, yo necesitaba seguridad, soltar, sostén y no pudimos hacer nada con todo eso. 


Ahora toca tocar con mano que lo hicimos todo lo mejor que humanamente pudimos hacer y ser...







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