Es pleno verano: alguna nube dibuja este cielo lleno de estrellas.
Y yo estoy aquí temblando. Mientras llaman a mi puerta y me escondo con la excusa de una agenda demasiado apretada y una vida que se pasa de adulta.
Y yo aquí, me siento en el borde del precipicio de mis silencios soltando lo que me niego a soltar incluso cuando tengo la posibilidad de ser libre.
Y yo aquí, pulsando fuerte estas teclas, que son lo único que me queda de este vacío de palabras. De este cielo que pinto con los recuerdos.
Y yo aquí, quieta y efímera... siento a la vez como si los sentimientos se hubiesen convertido en arrugas...
Y AQUÍ ESTOY, la anécdota del instante que recuerdas a destiempo.
Los trozos que nunca pensaste que tenías se vuelven en tu contra, todos de golpe... cuando te encuentras con una mirada que quiere abrazarte...
y tú, como una niña asustada, juegas al escondite del corazón... No vaya a ser que lo encuentren y luego vuelvan a decirte no pasó nada, que ninguno dijo que sentir era un riesgo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario