jueves, 28 de mayo de 2015

119. Son tus ojos.

Son tus ojos color atardecer los que se enredan con mi alma. Me hacen amor con calma... y yo me siento brisa y melodía. Y dejo de ser piel si no me tocas... 

Y te quiero, rompiendo cadenas y sin rencores... te quiero más de lo que te necesito... y claro, puedo ser feliz sin ti, puedo aparentarlo... y, como todos creen, conseguirlo.  Pero eso no implica que necesite tiempo... tiempo por no acelerar una despedida. Tiempo para conocer.

Tiempo para que me conozcas, para que te conoca. Tiempo para autoconocernos.

Yo también tengo vértigo y miedos... y noches sientendo tu aliento en mi cuello.... con esa sutil manera de hacerme tuya.. de arrancarle las costuras al tiempo.

Y  me descubrí, ojalá una cámara para fotografiarlo. Descubrí mi reflejo en tus ojos... la forma de mi melena en tus puplias... y de pardos colores rodeados se encontraban mis hombros. Me sentí poesía en tu mirada esta tarde. Poesía porque dos almas tomaban forma en ese cuadro, en esa instantánea eterna. De ti y de mí. De tus ojos y mi atardecer.

Te quiero...pero los peros pueden conmigo... tienes que conocer la peor parte de mí, conocer hasta qué punto puedo llegar, tienes que verme en mis peores situaciones... y en las mejores... entonces, supongo que será posible... volver a conocernos. Volver a amarnos... pero esta vez bien, sin miedos porque ya nos habremos enfrentado a ellos, sin fantasmas porque se habrán largado... y sin despedidas, porque bien sabemos que nosotros nunca supimos bien cómo hacerlas...

Gracias por tanto, por todos esos atardeceres en tus ojos, esa brisa a amor, esos roces de sol... gracias por dejarnos ser (arte y magia)...

(Este paréntesis bien sabemos que no durará demasiado...

Nos besamos pronto, te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...