Lo único que extraño, no es a ti. Es el abrazo, el abrazo sin cara de un sentimiento.
Que te acoge, te saborea, te vuela.
Ese abrazo en el que no sientes tu cuerpo tenso, cómo todo sale por el pecho dejando una profunda calma.
Ese abrazo en el que respiras, se para el tiempo y te olvidas de tu nombre.
Un abrazo inmóvil y en el alma.
Un abrazo de esos... A los que cierras los ojos y volverías...
Solo necesito eso: los que nos hacemos fuertes llegamos un día a creer que no necesitamos de esos abrazos...
Quizás sea que te eche de menos, pero intento pensar que solo es el abrazo.
Que solo quiero que me abracen.... Que no hiciese falta ser fuerte 24/7.
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