Se hizo mujer, quizás.
Ya no llora como antes ni espera a su príncipe azul que vuelva, volvió sí, pero era un sapo.
Apestaba a pasados y yo a tabaco.
Ya nada tenía esa luz especial, ni siguiera la de navidad.
Todo había cambiado, este año las luces apenas brillaban, nada era singular.
La ilusión? La ilusión es la creencia de que algún día todo lo que imaginamos se hará realidad, que los sueños se cumplen.
Ahora todos los sueños que tengo están conjugados en primera persona del singular: yo, mí, me, conmigo.
Que ya no cabes, que ya es tarde.
Que estoy hasta el coño de tener miedo y de olvidarme de tener que recordar que se me había olvidado cómo olvidarte.
No es amor si una persona te miente, no es amor si una persona te engaña, no es amor si una persona te abandona y vuelve... y si fuera amor, no es sano.
Me he pasado la vida intentando entender, comprender, cuidar, eso que tantos llaman amor...
Dejándolo libre para que no viviera en una jaula, dejando las puertas bien abiertas y las ventanas para que todo se llenara de aire.
He estado los últimos meses perdonando, soltando, callando...
Y al final, lo único que queda es que has sido una anécdota de una historia que tú estabas escribiendo un libro.
Ya está bien de tonterías, de vivir a medias, de robarle tiempo a personas que aman y que quieren querer.
Me niego a admitir que he perdido el tiempo, porque he crecido, intento valorar antes de volver todos los pasos que ya había dado para atrás en otras ocasiones.
Sigo negando que he perdido el tiempo, pero aquel tiempo del que hablamos ya no es mío.
Estoy cansada de hacer la tonta, y hoy me di cuenta de cómo de engañada cuando una amiga me preguntó hablando de él:
- What is the most important thing for him? (Si hay duda no hay nada)
Y a continuación la mejor pregunta que nunca, en cinco años, me había hecho, porque siempre estaba pendiente de lo que yo sentía por él, de cuánto lo quería.
"Does he loves you?"
...
No hay comentarios:
Publicar un comentario