lunes, 1 de noviembre de 2021

Cortar con el corte.

Tengo los sentimientos muy encontrados, siento que pierdo el día, que mi tiempo deja de ser tiempo y estoy en una jaula de oro que no tiene ventanas. 

Antes sentía la sangre verde, la esencia de querer vender y atender para darle a otra persona lo que necesitaba, ayudarle a encontrar lo que buscaba. Luego me encontré con uno de los grandes objetivos, quedarme y dejar de estar de paso, quedarme en Moda de chico, era un orgullo y no me importaba ir con el uniforme de un sitio para otro. Luego cambié la americana del corte por la de psicóloga, y la camisa de vendedora por el polo de cajera. 

Ha sido un año de muchos cambios, me da miedo aguantar mucho tiempo, me da miedo seguir conformándome con algo que no me va a dar más. 


Siento un nudo en el pecho aquí cuando entro, luego se desata a ratos pero a otros el corazón aprieta. 


¿Hasta cuándo? 

Voy buscando señales que me hagan querer seguir aquí, mi parte responsable me dice que siga, que aún no hay motivos de peso y que quizás quiera irme por capricho. 


Pero hay una parte, la parte más débil donde se me empañan los ojos, donde no quiero sentir lo duro de lo que siento dentro, sentirme un pez fuera del agua y  a la vez una planta en un tiesto que te quita vida y te toca luchar contra la loza.


Esto lo escribí el 12 de octubre, estamos a 1 del 11 del 21, ya lo tengo claro. Bueno, desde que volví del camino de Santiago lo tenía claro, pero ahora está decidido. 


Me da vértigo y tristeza, me da pena ver que no puedo, que no llego. Tener posiblemente el máster los fines de semana hace que sea ahora la oportunidad para dar el salto que hace un año debí haber dado. 


Trabajar en el Corte Inglés ha sido uno de los sueños de mi vida, ya no sé qué más puedo esperar ni qué más puede darme.


Es una jaula de oro, vienen tiempos difíciles para la empresa y te necesitamos. 

Es una jaula de oro, en efecto. Una jaula que me asfixia, que me ahoga y me apaga. 


Una jaula en la que me muero de sed, que tengo que coger impulso y saltar, 


ya aparecerá la red. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...