martes, 28 de junio de 2022

La carta definitiva

Empezaré por darte las gracias, porque la vida se se vive, se agradece y se vive hasta la muerte. 

Quería decirte lo que ya te imaginas, lo que ya sabes, que no me diste ni la mitad y aunque eres más alto nunca estuviste a mi altura. 

No te diré que ojalá hubiese sido diferente, te daré las gracias por lo que ha sido, sin ir a más, sin quitar para que sea menos. 

Has sido tanto que no te imaginas, has sido lo que necesitaba para terminar de vivirme y sentirlo todo. 

No sé si serías un encantador de serpientes o si era real tu encanto en mis pupilas. 

Quiero no dudar de mi verdad, de tus manos, tus abrazos y cada beso. Quiero no dudar de las conversaciones infinitas acerca de los secretos de nuestras almas, pintando las vidas.

Pero quiero sentir la parte que queda hueca de esta historia y es seguir con los pasos de baile, girar pero dejarlo en cuatro canciones y un brindis. 

El pasado 26 te vi, me encontraste y te traje donde siempre cuento mis secretos. 

Con la certeza de que no volverás, porque te conocí despidiéndome de ti. No entiendo porqué me cuesta tanto soltarte, si sería tan fácil como pedírtelo.

Ya sabes que no se me da bien decir lo que quiero, ni que te quiero, pero he de decirte que no es suficiente, no merezco este tipo de amor. 

Porque gran parte de la magia para un día perfecto estaba en mí. Que yo soy capaz de crear la magia, que me gustaron mucho tus trucos, pero no eran para tanto. 


Te doy las gracias por haber sido mi estrella fugaz favorita, por ser la historia más increíble que he vivido. 
Pero tengo un nudo que me aprieta porque esta historia se me está quedando pequeña.

Porque no soy una opción, soy una elección y en este caso tengo que elegirme a mí aunque tras verte después de un año, en doce horas se consumieran doce meses y sintiera que: 

[2:46 a. m., 27/6/2022]

 Estás en mi camino, vuelves tan fácil y tan sencillo. 

Me abrazas tan fuerte que mi alma se recompone y cruje. 

"Te he echado de menos" vuelve a sonar. 

Me abrazas tan fuerte que pierdo el miedo a romperme. 


Me encuentras, soltamos el control... Hablamos de todo, noto cómo buscas responder todas mis mismas preguntas. 

Luego por un juego te llevo a mis rincones, te paro en mi portal. Ves que mi mirador es amarillo y verde. Que mi pueblo es amarillo y blanco. 

Luego brindamos me miras y minutos después una estrella fugaz, me preguntaste por el deseo... Pero a mi corazón se le escapó un latido. 

Estás aquí...  y seguí latiendo, no recuerdo qué pedí pero me apretó el alma. 


Luego borrachos de vino, volvimos a besarnos en un castillo y acabamos bailando. 

Tú que inicias todas mis revoluciones.

JODER... 

Cuando dijiste "Eso es tan mentira cómo que no puedo verte".
Dije, me ve, aquí estás. 


Me hablas de tus miedos, te cuento los míos, hablamos de conversaciones incómodas  de forma fácil... 

Es fan fácil contigo, que no me imagino no volver a verte.





Pero ya sí me lo empiezo a imaginar, porque quiero más de lo que puedes darme. 

Porque sé que valgo la pena, sé que mi amor es un privilegio. 

Te quise, te di lo mejor que pude darte, porque a nadie en mucho tiempo le mostraba mi mundo sin barreras y movía las montañas por verte bien


Pero estabas de paso, intenté no darme cuenta y creer de verdad. 


Quise creer y cerrar los ojos al besarte. 


Nunca te dije adiós, porque me sentía incapaz de soltar la ilusión de que podría salir bien. 


Pero no era mi sitio, o mejor dicho, tu sitio en mi vida estaba en el lugar equivocado. 



Sigo sin saber pronunciar tu nombre, pero me aprendí cada uno de nuestros momentos de memoria. 

Gracias por esta historia, ha sido un placer. 

Adiós. 


Nunca se me dieron bien las despedidas, pero los vasos medio vacíos no se llenan...

Gracias por haber protagonizado un precioso capítulo de mi vida, te tengo que saludar. 


Me espera mi vida aquí, para seguir escribiéndola. 

Ti odio e ti amo, pero solo por un latido y ya se me está olvidando. 

Ya que no eras ni para todo ni para tanto, aunque descalzos nuestros pies siempre se llevasen bien.

Has sido una aventura que guardaré para siempre entre los momentos de mi vida.  

Gracias y adiós, aún otra vez. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...