Pasan los meses, pasan los dias con mil oportinidades en cada café de las nueve de la mañana. A veces vacilo al creer que aún te espero, que volverás más pronto que tarde... Pero mientras te espere serás una eternidad que nunca llega.
Hoy comencé a andar... Miré atrás por si volvías, por si te encontraba... Justo antes de que mi alma partiese, pero de nuevo no estabas.. Y no es un reproche, es un gracias. Me puse carmín en los labios y pedí un café con leche y canela.. Y llegó una sonrisa, y se sentó en mi mesa esta mañana, con calma... Hacía mucho que no hablaba con él, en su día le dije que no por ti, me escapé de su tentación... Quién sabe si era una señal.. Si no es una prueba del destino ahora.
Con él estuve hablando de viajar y te mencioné como siempre (mala costumbre) ...
Y él nunca será nada... Nada en comparación contigo. Él nunca podrá conocerme... Y te hablo de él como si me importara ahora... Y lo único que me importa es la triste realidad de que no eras tú...
Mi V.S. llegó justo cuando ya no estabas... Ahora de nuevo...
Ahora te escribo, mientras sigo con mi viaje hacia mí misma... Ya partí anoche a las nueve... Ahora voy en el bus donde ya nunca más volveré a encontrarte... Es todo tan distinto, el sonido, el color, el olor...
Escribirte será mi terapia, como siempre... Hasta que el sujeto omitido cambie...
Hasta que llegue a tener que volver a conocerte.
Te escribo en la próxima parada.
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