Fluidas lágrimas, yo: débil y sutil como ayer, como hoy... A veces me pregunto por qué aún no has vuelto.. Y me derrumbo como siempre. Porque ya no te importa, y en cierta medida ya no me importas. Pero dueles, dueles mucho... Aún y no se cura... Pero los limones que me tiraste, tan amargos, también curan y la sal del mar de tanta tristeza ayuda a que cicatrice... Y entonces me convertiré en una figurita pequeña de sal y limón... Ácida y cristalina, pero petrificada, estática... Eso seré, una muñequita rota más... Como nunca quise ser pero en lo que me convertí poco a poco.
Pero ya tengo que ir aceptando que no volverás, que hay amores que se mueren... Y que la vida a veces es en soledad como puedes latir de verdad.
Me persigues por cada rincón, en cada canción, en cada sonrisa, en cada cerveza... No me dejas escaparme de tus fantasmas.... Y de un quizás que nunca llega.... Un quizás que tanto alimenta mi corazón, que tanta vida me quita.
Y no es justo... Algo me dice que no merezco tanto dolor...
No hay comentarios:
Publicar un comentario