Te conocí poeta y me hiciste musa, poesía y vendaval.
Te conocí mientras me desconocía, mientras hilaba mis labios del carmín del pasado con una sonrisa valiente.
Me conociste loca y me hiciste reír fuerte.
Y me diste la fuerza de las alas que todos veían pero yo ni siquiera sentía.
Me conociste muda y me hiciste poeta.
Hicimos tormenta de versos en busca de mercomina y betadine, o algo que hiciese que dejásemos de desangrarnos.
(BeS.O.S.)
Pero me conociste también cobarde y asquerosamente muerta de miedo.
... y por eso me es más fácil abrazarme al silencio que volver a conocerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario