Camino lenta por el devenir de los minutos que restan, comienzan los acordes de su canción y el piano de mi alma. En la cuerda floja del presente me tambaleo, pero al temblar comienzo a bailar.
Ten cuidado, no me roces aún. "Así también es arte".
Tu mirada desconfía y sé que te duele mi baile, pero es el guión que dicta mi alma. No temas caer, volaremos.
Los violines del viento me llenan de fuerza, respiro y recojo la poca calma que siento con las yemas de mis dedos rozando la llama de esa pequeña vela que sigue viva a pesar de los vendavales.
Lentamente, me deslizo hasta tenderme sobre la cuerda y me convierto en trapecista. Bajo nuestros pies el mundo entero nos mira, sobre nuestro ser el universo entero nos espera.
Cada vez me miras más nervioso pensando que me caeré al vacío, que desapareceré tras esa canción... que mi baile se apagará como se gasta la tinta de un bolígrafo de publicidad.
Pero eso no pasará, este baile es para ti...
Nunca me alejaré de nuestro arte,,, ahora solamente necesito que cerremos los ojos, sintamos la sinfonía que dicta nuestro ser y durante lo que dura esta canción ser trapecistas en la calma de este vendaval que tanto nos mece desde hace días, semanas, años quizás...
Comencé a bailar, porque descubrí que era la única manera de mantener el equilibrio y recuperar fuerzas... Comencé a bailar porque solamente así, con la música que nos retumba dentro, pudieron dejar de doler los fantasmas en mi mente; sólo así, puedo pensar.
No tengas miedo, baila.
Siéntete, confía en ti.
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