Las reglas son sencillas: gana el que menos sienta.
Tan estúpido y sencillo como eso.
Hace años que vuelvo aquí cada vez que necesito encontrarme y sentir, cada vez que necesito romper las reglas de este juego autoimpuesto.
¿Qué pasará con todas las palabras que habitan en este rincón?
No lo sé, quizás debido a que es un secreto a voces dejo este lugar por aquí, por si los almantes se sienten vivos y tienen ganas de encontrarse...
Por si deciden olvidar y despedirse en silencio...
Por si no encuentran mis silencios y buscan estas palabras, a escondidas.. mientras jugamos al juego de no sentir.
Pero amar es la nueva revolución, la verdadera religión.
La única forma humana de sobrevivir.
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