El tiempo que se nos vuela y siento como si todos los días fuesen de playa contigo cerca, sabes a mar y aún no te he besado, esta vez, por vez primera.
Nosotros, con taras miedos y ganas.
Con calma, con risas y algo de magia.
No te pediré que te quedes ni que te vayas.
Nunca te pedí que volvieses, pero tienes ese algo, ese noséqué, esos ojos y esa sonrisa...
Y tenerte cerca me calma y tú beso en mi mejilla.
Y frenar, ir sin prisa, levantar el pie del acelerador y cumplir un sueño.
No sé cuántas veces más volverás a ser...
Esta vez es un año par, quién sabe.
El vino blanco y las olas del mar.
Y mi "miedo" a las algas, como excusa perfecta para estar cerca.
Y el tiempo relativo perfecto, demasiado rápido y vivo.
Contigo nunca lento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario