Dejaste toda mi ciudad llena de tu existencia.
Late tu abrazo en el parpadeo de mi respiración cuando al cerrar los ojos aún es enero y febrero no termina de llegar.
Ya es abril, jolín.
A veces planeamos viajes y te abrazo en la distancia.
Luego no quiero pensar en un después, y te sueño.
Dejaste en mi alma los puntos cardinales de tu abrazo donde a veces me pierdo.
Y camino por lo puntos exactos donde nos cumplimos.
A veces suspiro un ojalá.
Otras tiemblo.
Todavía me estoy inventando tu nombre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario