jueves, 27 de diciembre de 2012
13. "Lo que me repito siempre mil veces: es imposible."
Lo que siempre nos hemos dicho, lo que nunca quise aceptar... lo que todos gritan, lo que nos hemos empeñado en aceptar.
Lo que me repito siempre mil veces: es imposible.
Ya lo sé quizás dejamos escapar demasiadas palabrejas prohibidas… que no queremos afrontar que nos separa mucha distancia. O quizás ya lo hemos afrontado desde el principio, pero sin embargo no nos hemos atrevido.
Ya lo sé, no me lo repitas más en silencio. Es algo imposible, loco y sinsentido. Es algo demasiado difícil de aceptar no me lo digas más.
Sé también que no merece la pena seguir.
Que porque dos corazones se atraigan como dos imanes no significa nada, porque además de ser dos polos opuestos, cada uno tiene vidas distintas. Son diferentes pero a su vez muy parecidos. Y esa atracción no saciada con nadie anteriormente es la que no nos deja separarnos la que no nos permite olvidarnos de que hay una persona que llegó a nuestra vida para ponerla partas arriba por primera vez, cambiándolo todo. Y haciendo que aquello que teníamos por rutina se nos olvidara. Es un nuevo mundo el que descubrí cuando te conocí. Es algo más que simple deseo.
Y es contar mi historia contigo, la que siempre escribo en mi corazón a cada segundo. Es descubrir esa magia cuando descubrimos algo de aquello que ya pensábamos saberlo todo. Es encontrar un poco más, siempre algo más. Y es esa sonrisa, la que aparece en nuestros rostros, cada uno al otro lado, sin mirarnos a la cara. Hace que algo tan frío como puede ser un puñado de palabras, te cambie el día, para ya tener esa sonrisa boba y por todos conocida.
Y ya después soñar con que nuestro secreto deseo se cumpla.
Ya lo sé, me lo he repetido a mí misma mil veces somos dos locos soñadores que no han querido aceptar la realidad de que hay un cristal que nos separa a más de 1000 kilómetros. Y no hay más salida, quizás tampoco vuelta atrás.Y según el mundo entero la única opción sería que nuestro escondido uso de la razón acepte de una vez por todas la asquerosa realidad.
Pero ya no nos miramos, por el miedo a recaer. Ya no confiamos en parar el tiempo para volvernos a ver. Ahora una vez pasado el tiempo… y aún sin saber por qué, decimos que todo aquello podría volver a suceder.
Tenemos mil cosas por susurrarnos…tenemos millones de besos por dar. Y aunque todo eso no vaya a ser posible, por todo aquello que nos dijimos nos merecemos eso que ambos soñábamos en silencio, aunque fuera una primera y última vez.
Es una historia demasiado bonita para un final tan triste...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Luchar contra la realidad
Estoy a un paso de volverme loca de remate. Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario