Esta llamada fue la primera de algunas otras más...
... Cuando descolgaste el teléfono, y oía ruidos, y tú oías ruidos... no me atreví a decir hola, al igual que yo no oí respuesta tuya.
Me pasó eso que otras tantas veces me había pasado contigo, cuando te sentía cerca. El corazón se me aceleró, demasiado, demasiada emoción... cuelgo, no encuentro palabras, me salgo fuera del centro comercial, hace frío, pero no demasiado... es uno de esos dramáticos momentos en los que me encantaría fumar, nada más que por el dramatismo de la situación. Me siento demasiado estúpida y eso hace que se atisbe algo de sonrisa en mi rostro... mi corazón todavía no se ha calmado del todo. Todavía no me lo explico.
Después me armo de valor para buscarte una vez más. Y contestas. y yo no doy crédito.... ¡Feliz Navidad! es lo único que me sale, como respuesta automática, cómo lo único que quería decirte, pese aunque tengo millones de palabras más....
Sabes perfectamente con quién estás hablando...
-¡Feliz Navidad, Encarni! Oye, yo...(no puedo dejarte continuar, no quiero más escusas, más explicaciones, lo sé, lo sabemos.)
-No no te preocupes, no quiero que me digas nada, lo sé... te he llamado para darte la Feliz Navidad... Nada más... (bueno sí, y para oír tu voz, pero eso nunca te lo he dicho).
El miedo se apodera de mí, me pongo demasiado nerviosa... y necesito silencio. Cruzamos dos o tres frases sin sentido y necesito despedirme.
-Oye, me tengo que ir. Ya hablamos.
-No, espera dime una cosa...
-No, lo siento, llámame después si quieres hablar.
Y cuelgo.
Pasan unos pocos minutos raros... y me pongo nerviosa, y vuelvo a sonreír...
Suena la canción de Jaleo, que sólo suena cuando tú me llamas... y contesto.
Esta vez riéndome, hablando una cosa y otra.. A veces creo que como si nada hubiera pasado. Siempre nos ocurre, pasamos días sin hablar, y sin embargo, cuando volvemos a hablar a los pocos segundos es como si no hubiera pasado el tiempo entre nosotros.
Hablamos de canciones, de nuestra BSO, como la he bautizado. Hablamos de esto y de lo otro, pero lo mejor de todo esto es que estamos hablando, con algo de melancolía quizás... pero con una indescriptible felicidad que sólo encuentro contigo.
...De repente llega una difícil pregunta que me haces: ¿Cómo estás pasando las Navidades?...
-Pues pasándolas. (Me habría encantado decirte que son una mierda de Navidades, que te echo de menos, que estoy super depre gran parte del tiempo, pero me encuentro mejor gracias a mis amigos, me encantaría decirte que estas navidades me encantaría pasarlas contigo... eso es lo que me encantaría, vivir la Magia de la Navidad de la mano de tu sonrisa... pero no puedo decirte nada más.) y tú?
-Pasándolas también, otros años me lo he pasado mejor, he salido más... no sé, este año no son las mejores.
- Yo tampoco estoy saliendo mucho, apenas lo hago, porque no me apetece...
Y ahí seguimos hablando de una cosa y de la otra, te echo de menos, pero eso no puedo decirlo.
De pronto me siento yo... estoy contigo, me he vuelto a encontrar... he vuelto a ser feliz, en parte. He vuelto a encontrarte... y alguna manera sé que vas a seguir ahí, aunque intentes desaparecer... o eso espero. TE ESPERO...
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