La luz de una sonrisa, de una mirada, de un abrazo, de un beso.
La luz de una estrella, o la de un mensaje. La luz del coche o la de la cocina...
La luz de adiós, la de una bienvenida.
Ojalá hacer una guirnalda de luces con ellas, para colgarlas en mi vida antes de dormir cada día... para recordar que lo importante es que no se apaguen nunca. Porque una no se enciente sin la otra ... Porque en luz de la vida hay mucho arte...
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