Me araña las vísceras, ruge como un león y te nombra.
Él quiere que te busque, quiere que te encuentre, ronronea y llora.
Pero es un gato masoca, desconfía pero necesita tu calor a la vez... ni contigo ni sin ti.
Hoy le di un ultimátum al misino, o se calla... o que se vaya...
Hoy le hice entender que no lo dejo buscarle, porque ya fue abandonado varias veces, maltratar y tirado a la basura. Hoy intenté que recordara todas las veces que se quedó perdido y encima fue él a buscarlo.
Pero no atiende a razones, ruge y te llama.
Y yo lucho, lo acaricio y lo calmo...
"Duele... pero pronto pasará la tormenta, chico."
Arrullo sus penas en mi ser... le canto para que duerma.
"Intenta dormir, mañana jugaremos con la lana de los recuerdos otra vez, mi pequeña fiera".
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