Ya no existen esos ojos negros, quizás sea el arrebato. Quizás sea el miedo.
Ya no tengo esos ojos negros dentro. No me ponen nerviosa, solo encuentro hielo.
Quizás mienta, quizás me mienta desde muy dentro.
Ya no tengo esos ojos, ya los pierdo.
No ocurre nada, es el mismo presente, es otro tiempo.
Ya no están esos ojos, casi ni existen sus metáforas en mis adentros.
Quizás fuese el miedo, quizás fuese el olvido... Quizás todo fue uno de mis espejismos.
Ya casi te he olvidado, como mujer con nombre de olvido.
Como si no existiese.
Como si el tiempo fuese un cuento.
Ya casi soy fuerte, como si no te conociera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario