Sevilla fue bonita, hubo amor como solo ocurre con poetas.
Existió la magia y despedidas corazón con corazón.
Tocó crecer aprendiendo a despedirnos y llenándonos la mochila de sueños a los que nunca abandonar.
He vuelvo a mi rincón secreto, he vuelto a mis personas con mis alas en su sitio.
Y no consigo olvidar, creí que ya todo se habría acabado.
Pero aún tengo todas las postales en la maleta para entregarlas ojos a corazón.
He vuelto entera y llena de ganas de vivir.
No sé cómo explicar todo lo que me conquistó Sevilla, me traje un trocito de ella con sus poesías, su lluvia y su arte. Con la secreta esperanza de algún día volver a encontrar esa magia en esos abrazos que daban vida.
Me llevo un tatuaje de Sevilla en la mirada.
Pero he vuelto a mi sitio, y hay emociones que por mucho que intente borrarlas, desde el principio estaban dentro.
Cuando
Olvidas
Líneas
Inefables...
Siempre volvemos a los lugares donde fuimos felices.
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