Me imagino en otros cuerpos, y no puedo.
Me dicen tus mismas palabras, y no vuelo.
A veces, te echo de menos.
Tanto, como a veces me echo de más.
Me vuelvo y me envuelvo en otra despedida.
Te nombro. Sin permitirme pronunciar tu nombre.
Te caigo.
Te sueño.
Te abrazo.
Todo de lejos... cada vez más.
Más presente este «hasta luego». Echándote de menos.
Pronto será de más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario