martes, 4 de junio de 2019

Carreteras infinitas, discontinuas.

Cada vez que me busco te encuentro, como un oasis en medio del desierto.

Caminas lento, en mi cabeza de pronto recuerdo todas las veces que has caminado hacia mí, tantas vidas.

Llegas y los dos nos queremos sin reproches, sin cuchillos.

La paz más bonita del mundo.

Volvemos al atardecer, nuestra hora punta.

Me hablas de canciones, el silencio no pesa. Cerramos los ojos hacia el horizonte.

Hablamos sin hablar. Hablamos de todo, de lo importante siempre.

Cierro los ojos, cierras los ojos.

Tan cerca y tan idiotas...

Sonreímos, me miras y tus ojos me atrapan, sonrío pensando la cara de tonta que se me pone... Que tú ves y sonríes más. Tú que nunca sonríes para las fotos, ni te imaginas la de sonrisas tuyas que tengo coleccionadas.

Nos sentamos en el asfalto de nuestro parking y vuelve a suceder.

Nos miramos y nos leemos. 

Te digo que es una tontería hacer esas cosas, pero la verdad es que me encanta saber que contigo las cosas así tienen sentido.

Se apagan las farolas y nos hacen un giño. Decidimos caminar y juego a mantener el equilibrio como una niña por la línea discontinua, sin perderlo porque estás a mi lado.

Dos actores de película interpretando un papel de cine mudo.

Hablamos de arte, de canciones, del mundo, de los árboles, del asfalto... Hablamos de tanto...

Vivimos tantas vidas con tan sólo dos cigarros...

Esos ojitos llenos de sueños y los míos que echaban de menos mirar de verdad.

Con eso basta.

Me abrazas, te abrazo con miedo de que la magia se esfume.

Te abrazo suave, como si no fueras mi almante favorito del mundo.

No hay besos en peligro, pero hoy tenía ganas de verte... Hoy gracias a la vida, no merecieron la pena los orgullos.

Te he echado de menos.

Pero no te asustes, chico.

Aquí nada ha cambiado, seguimos como desde siempre: eternos discontinuos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...