martes, 23 de mayo de 2017

Toca crecer,

A veces echo de menos esa vena ilusa, romántica y mágica que llevaba por bandera.

Toca crecer, este año he llegado a la conclusión de que todas las decisiones que fui tomando me han llevado a crecer, CRECER.

Tener responsabilidades, conseguir objetivos de mujer adulta, pensar más con la cabeza y menos con el corazón.

Los últimos meses me he dedicado a pasar por hielo todas las emociones, quizás sea contraproducente. Quizás simplemente sea un catarro de adultez momentáneo; quizás simplemente siempre viví demasiado rápido.

He aprendido a cometer errores, hoy tuve un accidente con el coche a la vez que he firmado el contrato de mi primer coche, mi nuevo novio.

Aceptar un grado universitario como un mero trámite también es otra historia, renunciar a irme fuera para tomar responsabilidades. Abandonar la poesía. Trabajar de manera complementaria con los estudios...

Y sinceramente, todo son mierdas, siempre odié a los adultos, me caen mal, tienen prisas para todo y poco tiempo para las cosas importantes.

Quizás deba empezar pronto una nueva hoja en blanco, dejar de pensar tanto en mi nuevo DEBERÍA, para apostar más por el QUIERO.

No me gustan los adultos, ahora que ya no es que sea mayor de edad, sino que simplemente ya no soy tan como una niña.


La parte romántica e idílica la he plantado en una maceta, a ver si algún día salen brotes.


He aprendido mucho, quizás más que en mucho tiempo antes, en todo este real silencio he aprendido de personas que se van, personas que nunca existieron, personas que existían solo porque tú creías en ellos.

La metáfora de Los Reyes Magos en la vida adulta, hasta que de pronto ves que son los padres (que también tiene su mérito, no lo niego), me refiero a esa sensación de reaccionar, de pronto ver de pronto las cosas desde una perspectiva llana.



---


Ahora que he soltado mi discurso de turbación,  he de decir que aquí sigo. Que si he de crecer intentaré hacerlo con estilo, por lo menos.

Que aún "tenemoss tiempo", que crecer no es simplemente aprender a pasar el tiempo. Crecer es no dejar nunca de buscar nuevas formas de alzar el vuelo.

Pero eso sí, solo sientes los pies cuando tocas la tierra.

Y en parte, siempre me encantó ir descalza.

He pisado una piedra, he cometido muchos errores y me he estrellado contra un poste de hierro.

Pero eso no es nada, los errores enseñan mucho más que los aciertos.

Joder, que no vamos a dejarnos morir tan pronto.

Pronto se me quitará este catarro de adultez, lo prometo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...