Tengo entre los dientes un beso de esos que no tienen miedo, que no tiene los mil dobleces que caben en mi sombra.
Tengo en la mirada un secreto que a voces te grita cuando callas.
Tengo entre los brazos unas cosquillas, para encenderte siempre que la piedra falle.
Que si quieres jugamos, la vida. Nos besamos las dudas y arrancamos a mordiscos las despedidas del diccionario.
Si quieres te quiero, a ratos. Sin duda: te odiaré siempre.
Te haría cosquillas hasta reventar tu sonrisa, con tus latidos de banda sonora.
Y mi cara de tonta intentando ser avestruz.
Que me tienes enfrente, semidesnuda.
Que te tengo delante, tan real.
Presentes.
Que todo lo demás está de más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario