La canción de La Oreja de Van Gogh suena, cuando me recuerdo por Atocha caminando esta mañana. Un silencioso luto, de alguna manera sigue en Madrid.
Recuerdo.
El recuerdo es algo que no se puede evitar. Es una cicatriz sobre la que crecen flores.
El recuerdo de cuando creímos resolver los enigmas del mundo, pero de golpe el mundo nos cambió los enigmas con dolor.
Se nos acabó el mundo tantas veces, que aún me pregunto cuándo será la buena.
Y lo peor, es aún sentir miedo de vivir.
Cuando deberíamos tener miedo de cuándo dejaremos de hacerlo
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