domingo, 1 de mayo de 2016

Maquillajes para la guerra con el arte.

El agua fría corre por mis manos, se llenan como una jarra y acarician plenas de vida la piel de mi rostro; limpia.

Cierro los ojos y la tela suave me seca, absorbe suspiros y motas de polvo del pasado.

Miro al espejo: directa, serena y clara. En las venas de mis ojos aún te cuento, pero de eso tratan mis silencios. Las comisuras de mis labios irritadas de sonreír a destiempo. Mis pecas impares aún sueñan con ser constelaciones en el cielo. 

Suspiro, me empapo de ti un segundo al recordarte, mi semblante se torna de niña triste con miedo a estar perdida. 

Cojo el maquillaje del neceser del sueños, una capa fina de crema color caramelo suave con las yemas de mis dedos me aporta una capa perfecta de invisibilidad, un poco de magia.
El lápiz de Kohl dibuja una fina línea sobre las pestañas, esa misma línea negra que siempre acababa espolvoreada por las sábanas tras tus orgasmos, en los míos. El carboncillo se desliza lentamente, cada vez asanchando el asfalto que sabe que mi mirada pisará fuerte.

La máscara de mis pestañas, como los flecos que giran en los lavaderos automáticos del coche. Llueve pintura negra que solidifica y alarga las pocas pestañas que me quedan de las que me arranqué para pedirles que te quedaras.

El carmín....  bien sabes que fue de pintalabios valiente, de ese que no se calla aunque me besen, de ese carmín de "no me beses en la boca que yo decido dónde posar mis huellas".

Entonces me descubro tan nueva, con una capa de pintura, como la que necesita un artista para pintar su cuadro. Esa es mi artillería para lanzarme al mundo, a veces me enfado por ponerme mi vestido de Romántica en las facciones, pero... y lo bonito que es el arte, cuando la mirada se hace fuerte con la oscuridad, los labios se fortalecen y gritan más alto. Y se piensan que es por seducción, pero es exactanente por la guerra con el arte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchar contra la realidad

 Estoy a un paso de volverme loca de remate.  Las cosas que no encajan, los mensajes que no terminan de ser resueltos, las dudas infinitas. ...