Ha pasado un año, un año desde aquel Londres, con despedidas de emergencia, con "olvídames" de supervivencia.
Ha pasado un año, pero hemos vuelto al mismo punto de inferencia, soledad y recuerdos en un lado de la balanza, en el otro en el otro libertad y cielos. Pasan los días, cada vez más felices. Cada vez más bonitos... pero se acerca el reencuentro, tras otro mes en verano sin cruzarnos, como si viviésemos a miles de kilómetros de distancia, llega ese día de Agosto en Villa.... y yo no quiero volver a acabar dándole luz a las farolas y derritiéndome en tu "bésame" de salida.... en mi beso de Bienvenida.
No podemos seguir repitiendo círculos ni hacer bordones sobre la misma historia.
Aceptar, avanzar, resignarse.
Porque hay historias destinadas a no ser.
Creer, crecer, crear...
Porque vivir puede ser uns experiencia maravillosa. ...
Pero no puedo permitirte que te quedes anclado a estos versos; vuela...
Que volaré.
Sal del bucle de esta historia...
Que soy demasiado torpe para seguir bailando en tus recuerdos.
Vuela, ahora que es el momento.
Que por fin he aceptado que teníamos que irnos, pero no juntos.
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